Hay campañas publicitarias buenas y malas. La que han emprendido desde hace unos pocos días los candidatos del PSOE al Ayuntamiento, Miguel Sebastián, y a la Comunidad de Madrid, Rafael Simancas, son, simplemente, demagógicas. Bueno, y la del primero también un poco ridícula. Mientras tanto, Zapatero se hace la foto con Al Gore, que se ha llevado trescientos mil euros por predicar ecología entre nosotros.
Miguel Sebastián y Rafael Simancas se han embarcado en una campaña publicitaria demagógica. El primero, candidato del PSOE al Ayuntamiento, dice en su anuncio que le gusta ver a los niños jugando en los parques. Una frase que puesta en su boca suena a ridícula, a demagógica, a obvia. ¿Qué candidato diría que prefiere el asfalto a las zonas verdes y una ciudad sin población infantil?
El segundo, Rafael Simancas, candidato socialista a la Comunidad de Madrid, promete a los jóvenes que trabajará para que puedan comprarse una vivienda digna a un precio razonable. Otra obviedad, pues no es fácil imaginar a su contrincante, Esperanza Aguirre, diciendo en un mítin que quiere que los pisos sean cada vez más caros, aunque luego se vea mezclada directa o indirectamente en algún que otro 'pelotazo'.
Se ve que a Simancas le preocupa mucho la especulación urbanística, quizás sea el reconocimiento subliminal, freudiano, de que aún le escuece el 'tamayazo' que le despojó de la presidencia de la CAM, justamente ganada en las urnas.
Pero hay también campañas publicitarias muy caras. Trescientos mil euros 'de vellón' se calcula que ha cobrado el ex vicepresidente estadounidense Al Gore, alias ‘Capitán Ozono’, por estar unas horas en Madrid para predicar entre nosotros la 'buena nueva' ecológica, so pena de caer condenados 'ad eternum' al infierno del caos del planeta y la destrucción de la especie humana. Una buena causa, desde luego, pero que hubierta quedado mejor si la hubiera hecho desinteresadamente, y no pagada por empresas privadas de Madrid, especialmente Acciona. Lástima que cuando pudo hacer algo por evitar el 'cambio climático', es decir, cuando era vicepresidente del Gobierno de Bill Clinton, la Casa Blanca se negó a firmar el Protocolo de Kioto.
Otro que se ha hecho propaganda, aprovechando esta visita, ha sido nuestro presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, pues recibió en La Moncloa a Gore para 'hacerse la foto'. El que no corre, vuela...