“Es un hecho generalmente reconocido que entender la pintura a través de las palabras supone una gran dificultad; los muchos volúmenes sobre el asunto lo atestiguan”. Así comenzaba Roy Lichtenstein la tesis 'Paintings, Drawings, and Pastels', que presentó en 1949 a la Ohio State University para la obtención de su diploma en Bellas Artes. Y continuaba: “Estoy convencido, no obstante, de que las propias pinturas encarnan el proceso y el camino por el que se logran”. Es, precisamente, esa convicción lo que la exposición 'Roy Lichtenstein: de principio a fin' quiere hacer visible.
Para que los visitantes puedan entender el concepto del arte de uno de los máximos exponentes, junto con Andy Warhol, del arte Pop americano, la Fundación Juan March organiza una serie de visitas guiadas, totalmente gratuitas, en las que el público toma contacto, de primera mano, con el pensamiento de este artista.
Y es que el trabajo de Roy Lichtenstein "es de estilo. El tema no le importa ya que Lichtenstein no quería que su arte se viera desde la perspectiva de la temática", explica una de las guías oficiales de la Fundación Juan March, Laura Díaz. En total, la muestra presenta una selección de 97 obras realizadas entre 1966 y 1997. Organizada en colaboración con la Roy Lichtenstein Foundation de Nueva York y comisariada por Jack Cowart ofrece, por primera vez, una visión completa e inédita de las diferentes etapas del proceso de trabajo del artista.
Se trata de un proyecto que reconstruye en su totalidad las distintas fases de la creación de Lichtenstein desvelando su incesante búsqueda por los diferentes caminos del arte. "Él ve la historia del arte como un espacio de repetición de estilos". Une sus trabajos al de los grandes artistas "como Picasso, Matisse o Van Gogh", según informa la guía, así como a recortes de cómics, anuncios publicitarios, ilustraciones, y fotografías que le sirvieron de fuente de inspiración para crear, después, sus grabados, esculturas, collages, y lienzos de gran formato.
De ahí, que en su obra puedan verse personajes populares del mundo del cómic, como Dagwood, Tintín o el Pato Donald, así como protagonistas de tebeos para chicas; iconos artísticos, como el Laocoonte helenístico; paisajes de Van Gogh o de Cézanne; las bañistas y retratos de Picasso; los desnudos de Matisse; los nenúfares de Monet, o la columna sin fin de Brancusi. Todo ello sin olvidar los distintos temas sacados de la historia del arte como los paisajes de la pintura china, las naturalezas muertas o los modelos en el estudio. Son referentes a los que Lichtenstein "rinde, en sus personales apropiaciones, un particular homenaje", según indica Laura Díaz.
Su proceso siempre es el mismo. Roy Lichtenstein realiza un "dibujo, luego un collage y finalmente el lienzo", indica la guía. Pero en todas sus obras lo que persigue este artista es "dejar los sentimientos a un lado. Por eso su estilo es rígido ya que su objetivo es que nada distraiga del estilo que él le está dando", señala Díaz. Además, Lichtenstein "ensalza e ironiza" la simpleza de lo cotidiano de la sociedad americana.
La exposición incluye una película que Lichtenstein realizó en 1970 en el marco de un programa sobre Arte y Tecnología. Con la ayuda de los Universal Film Studios, Lichtenstein concibió y produjo esta película sobre paisajes marinos, en relación muy directa con una serie de collages realizados entre 1964 y 1966, uno de los cuales también forma parte de esta muestra.
"Mucha gente no sabe que Lichtenstein también se introdujo en el arte cinético y es una pena", señala la guía. Además, en el contexto de esta exposición el ciclo monográfico de febrero "Mass clásica: músicas para la exposición Roy Lichtenstein: de principio a fin" ofrece en cinco sesiones una variedad de música de concierto vinculada con la cultura de masas.