Zapatero desconfía de la ayuda de Rajoy y le exige que reconozca la fortaleza de la economía
Más de lo mismo... Todos dicen querer transmitir confianza, pero recelan unos de otros
jueves 18 de septiembre de 2008, 16:34h
Actualizado: 19 de septiembre de 2008, 12:49h
La crisis o ‘delicada situación económica’ que atraviesa nuestro país y medio mundo salta a la confrontación política. El líder del PP, Mariano Rajoy, utilizaba un selecto auditorio (más de un centenar de empresarios y representantes sindicales) para anunciar su “disposición” a ayudar al Gobierno a salir de la crisis a cambio de que se recupere la “confianza” perdida. Por su parte Zapatero mostró que se toma con cautela esta disposición y le exigió que empiece por admitir “la fortaleza de la economía”.
El discurso del líder de la oposición sobre la crisis económica fue muy duro a pesar de intentar mostrar una cara amable a empresarios y sindicatos. Mariano Rajoy afirmó que el elemento que "agrava" o "permite salir antes" de la actual situación es la confianza y criticó que el gabinete socialista no esté generando esa confianza. Es más, le acusó de no haber realizado "un diagnóstico realista" y le advirtió de que "el error y el autoengaño no son útiles para solucionar ninguna crisis".
Tras subrayar que las "quiebras bancarias agravan la crisis", subrayó que la confianza y la reputación son los elementos esenciales porque, según dijo, quien refuerce su confianza obtendrá crédito y liquidez. Por ello, dijo extender la mano al presidente del Gobierno para
Zapatero no se lo cree
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, pidió este jueves al líder de la oposición, Mariano Rajoy, que empiece por reconocer las fortalezas de la economía española si realmente está dispuesto a contribuir a generar confianza en la sociedad española ante la crisis económica que atraviesa el país.
"Si algo genera confianza y debe ser puesto en valor es que empresarios sindicatos y Gobierno estemos trabajando juntos", aseguró Zapatero, tras invitar a Rajoy a plantear medidas económicas impopulares o de otra naturaleza porque "se podrán tener en cuenta". No obstante, le recordó que "decir o hablar de medidas no es proponerlas, sino que es simplemente hacer retórica".