La presidenta en funciones de Extremadura, María Guardiola, se ha mostrado favorable a que Vox entre en el nuevo Gobierno, después de las elecciones autonómicas que ganó el PP sin mayoría absoluta. De esta manera, la próxima semana se va a efectuar la propuesta de acuerdo, con los populares descartando que sea solo de investidura.
Fuentes cercanas a su Ejecutivo han señalado que Guardiola quiere un acuerdo que ofrezca estabilidad a toda la legislatura y que, por ello, se va a negociar de forma global, incluyendo los miembros de la Mesa de la Asamblea, medidas para los próximos 4 años y los presupuestos autonómicos, que se encuentran prorrogados desde 2024.
El próximo 20 de enero se va a elegir a los miembros de la Mesa de la Asamblea de Extremadura, en lo que puede ser la primera prueba de las intenciones expresadas por las partes.
Esta apertura de la mandataria extremeña ha traído las críticas de Sumar, que creen que va "sin brújula ni proyecto". "El PP más encadenado a la ultraderecha vuelve a pactar con Vox. Adelantaron elecciones para no depender de Vox, ahora se arrastran para conseguir su apoyo", han atacado a la dirigente desde la red social Bluesky.
Vuelven las negociaciones fallidas de los presupuestos
El PP se impuso en los comicios autonómicos del 21 de diciembre al conseguir 29 escaños, uno más que en la anterior legislatura. La mejora, aun así, no fue suficiente para llegar a la mayoría absoluta, como quería Guardiola cuando decidió el adelanto electoral: ahora los 11 asientos de un Vox en auge son totalmente necesarios, ya que los de Abascal han logrado 6 más que en las elecciones anteriores.
Así, el pasado 26 de diciembre, en plenas Navidades, la presidenta en funciones anunció el primer contacto con el candidato de la formación a su derecha, Óscar Fernández, y ya dejó claro que su prioridad iba a ser la "estabilidad" de la región para "seguir creciendo".
En ese momento, Guardiola no quiso "hablar de puestos", mientras, los de Fernández se remitían al documento con "200 medidas" que les habían pasado en la negociación fallida de presupuestos. "Algunas de ellas, ya dijimos que eran inasumibles porque chocaban con la legalidad", remarcó Guardiola entonces.
Ante la falta de acuerdo en esas negociaciones las cuentas no se aprobaron y precipitaron el adelanto electoral.