Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra han informado este lunes que las jornadas sobre la Guerra Civil que tenían que celebrarse esta semana en la Fundación Cajasol de Sevilla, y que decidieron suspender el miércoles pasado, al final se van a hacer del 5 al 9 de octubre.
En una rueda de prensa en la Fundación Cajasol de Sevilla, Pérez-Reverte ha vuelto a echar la culpa, como ya hizo en el comunicado en el que comunicaba la suspensión del evento, a la izquierda española: "Hubo una amenaza expresa en redes sociales de gente de extrema izquierda y de Podemos", ha asegurado, poniendo el foco en concreto sobre Pablo Iglesias a quien, ha comunicado, van a invitar al evento. "Para que en lugar de enviar los bots y oleadas de escrachadores, se presente aquí a debatir y a discutir de una manera civilizada", ha afirmado el escritor.
En la comparecencia de este lunes, los organizadores han querido hacer un repaso a los hechos de una polémica que comenzó cuando el escritor David Uclés (Úbeda, 36 años); autor del superventas 'La península de las casas vacías' (Siruela), novela basada en la Guerra Civil, y reciente premio Nadal con 'La ciudad de las luces muertas'; decidiera renunciar a asistir, sobre todo, porque no quería compartir cartel con el ex presidente 'popular' José María Aznar y con el ex secretario general de Vox Iván Espinosa de los Monteros: "Han hecho zancadillas a valores democráticos y a medidas que nos conforman como una sociedad moderna y empática", comentó Uclés.
La polémica sobre el título
También había dejado ver su malestar por figurar en un cártel bajo el lema "la guerra que todos perdimos". "Creo que el título acertado hubiera sido la guerra que sufrimos todos, que es lo que yo defiendo en mi libro, donde trato la intrahistoria del conflicto. Pero no la perdimos todos", continuaba.
"Yo el 25 de enero veo dos mensajes de David Uclés que decía que no podía estar donde estaban personas con las manos manchadas de sangre. Yo le dije que me sentía como un personaje suyo en la batalla del Ebro", ha relatado Vigorra. Luego, el periodista ha criticado con dureza al escritor: "Tras el comunicado del domingo, Uclés llamó ofendidísimo diciendo que él no sabía que venía Aznar. Pues sí lo sabía. El 7 de enero, de la editorial Planeta me llamaron y me explicaron que Uclés se había comprometido para venir a Sevilla. Incluso intentamos cambiarle la hora. Tengo aquí los whatsapps. Hablamos incluso de Aznar, sabía perfectamente que venía. No me cabe duda de que [Uclés] sabía que venía Aznar".
A la pregunta de un periodista sobre iban a volver a invitarle Reverte ha asegurado "ni hablar, Uclés no volverá aquí. Se ha desacreditado a sí mismo y no queremos que desacredite las jornadas con su presencia".
Reverte había afirmado que el título original de las jornadas era '1936: ¿La guerra que todos perdimos?', pero que un error en la maquetación había dejado fuera los interrogantes. Sin embargo, hoy ha asegurado que los signos de interrogación se le ocurrieron hace poco, como respuesta a la polémica. "Cuando se montó la bronca y porque no habían entendido a qué se refería el título, pensé en las interrogaciones para suavizar el ambiente y para dejarlo abierto. Dimos la orden, pero ya no llegó a tiempo a la maquetación y el rótulo salió ya sin las interrogaciones", ha dicho este lunes. "Hay quien se ha agarrado a eso y le ha dado mucha publicidad, cuando es una anécdota sin importancia", ha destacado. Para las jornadas reprogramadas, aun así, se han decidido por el título sin esos interrogantes.
Los organizadores han vuelto a atacar a la izquierda española, señalando principalmente a Pablo Iglesias: "Sospechamos que donde está el origen de gran parte de lo que ha pasado fue un mensaje de Pablo Iglesias diciendo que había personajes que no sabían en lo que iban a participar".
A las jornadas tenían que acudir 27 hombres y 6 mujeres, una falta de paridad que también había criticado Uclés para justificar su ausencia, entre otras razones. Este lunes Pérez-Reverte ha reconocido la dificultad para tener mujeres ponentes: "Es cierto que hemos tenido problemas con la paridad, nos ha costado mucho encontrar mujeres, intentamos hasta el último momento traer más mujeres, pero son razones complejas, hay que llamar, que te digan que sí... Lo hemos procurado, pero no tiene por qué haber paridad. Aquí no queremos 50 y 50%, vendrá la gente que tenga que venir, hombres y mujeres sin distinción", ha expresado.