El Ministerio de Sanidad y las organizaciones sindicales con representación en el Ámbito de Negociación, que son SATSE-FSES, FSS-CCOO, UGT, CSIF y CIG-Saúde, han llegado a un preacuerdo para respaldar el borrador del nuevo Estatuto Marco con mejoras como el establecimiento de la jornada laboral ordinaria de 35 horas semanales o avances en las jubilaciones parciales y anticipada.
Con este preacuerdo, las organizaciones sindicales han decidido suspender la huelga indefinida de los profesionales sanitarios que habían convocado a partir del próximo 27 de enero y que iba a realizarse cada martes.
Los facultativos demandaban de hecho un ámbito de negociación y un Estatuto Marco propios que logren la negociación directa de las condiciones laborales de los profesionales y que recojan sus condiciones especiales de formación y responsabilidad.
Además piden una clasificación profesional adecuada con retribuciones justas aparejadas; una regulación de la jubilación que tenga un retiro voluntario, anticipado y parcial sin demora económica; una jornada máxima de 35 horas donde cualquier exceso, ya sea voluntario, pactado y retribuido de forma específica y unas garantías efectivas de descanso y conciliación que no estñe pendiente de las "necesidades del servicio".
Descontento con el ministerio
Pese a ello, desde las organizaciones sindicales ya manifestaron hace semanas su descontento con el departamento que lidera Mónica García "para aprobar un Estatuto Marco en el que tengan cabida todos los profesionales".
"Después de casi 3 años de negociaciones, Sanidad no tiene intención de acordar un Estatuto Marco justo, útil y beneficioso para todos los trabajadores, sin privilegios entre colectivos profesionales", indicaba la secretaria estatal del Sector Salud de UGT Servicios Públicos, Begoña Ballell. Por todo ello, las organizaciones sindicales que estaban presentes en este Ámbito de Negociación habían anunciado la convocatoria de una huelga indefinida que iba a comenzar el próximo 27 de enero y tendría lugar cada martes.
Los sindicatos informaron el pasado 4 de diciembre que "no les quedaba más remedio" que convocar las jornadas de huelga porque el Ministerio hacía "oídos sordos" a todos sus intentos de llegar a un texto normativo cuyo objetivo fuera el interés común de todos los trabajadores y trabajadoras.
De acuerdo a lo que se dijo entonces, desde el Ministerio de Sanidad, no solo no se había querido mover en la negociación con los sindicatos legitimados y que representan al 100 por 100 del personal estatutario del SNS, sino que "la ha dificultado, entorpecido y dilatado al mantener y alimentar una negociación paralela con otras organizaciones fuera del Ámbito de Negociación", que son las que convocaron los paros de 4 días la semana pasada.