El presidente de la Asamblea General de la ONU, el nicaragüense Miguel D'Escoto, anunció hoy el nombramiento de un grupo de expertos para que recomiende una reforma integral del sistema financiero global.
D'Escoto dijo en un comunicado que la crisis financiera que ha sacudido la economía global no puede resolverse con medidas particulares tomadas por cada país y que se necesita una respuesta internacional encabezada por las Naciones Unidas.
El grupo de expertos estará encabezado por el economista estadounidense y Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, que también será uno de los expertos presentes en una conferencia sobre la crisis que la Asamblea General celebrará el próximo 30 de octubre en la sede neoyorquina de la ONU.
Los otros expertos invitados a la conferencia son el ministro ecuatoriano de Economía, Pedro Páez, el economista indio Prabhat Patnaik y el sociólogo belga François Houtart.
El objetivo del grupo es hacer "una revisión completa" del sistema financiero global y de las instituciones financieras multilaterales para lograr "un orden económico global más estable".
El presidente de la Asamblea General respalda las iniciativas presentadas en los últimos días por varios líderes internacionales, pero considera que son insuficientes para lograr una respuesta a la crisis adecuada para todos los países.
D'Escoto indicó que "a medida que la presión en favor de los cambios aumenta, el diseño de la nueva arquitectura debe ser por necesidad democrática y contar con la participación de todos para que sea creíble y sostenible".
Por ello insistió en que la respuesta a la crisis financiera debe partir de la Asamblea General, el foro en el que los 192 países miembros de la ONU cuentan con voz y voto.
La reforma de las instituciones financieras multilaterales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), es una de las prioridades señaladas por D'Escoto desde que asumió la presidencia de la Asamblea el mes pasado.
El ex canciller sandinista considera que estas instituciones han dispensado recetas económicas equivocadas a los países en desarrollo y que la Asamblea General debería supervisarlas más de cerca.