El SERMAS deberá pagar 12.000 euros a un paciente por una hernia mal curada
jueves 23 de octubre de 2008, 12:26h
Última actualización: viernes 24 de octubre de 2008, 12:16h
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha condenado al Servicio Madrileño de la Salud (SERMAS) a indemnizar con 12.000 euros a un paciente por el "daño moral" ocasionado durante el proceso de tratamiento e intervención de una hernia discal, de la que fue intervenido tres veces en cinco años.
No obstante, la sentencia será recurrida por los servicios jurídicos de la asociación del Defensor del Paciente, que la considera "una burla, puesto que la indemnización se ajusta sólo al daño moral y no a las terribles secuelas físicas que padece una persona que ha quedado incapacitada".
Según explicó la asociación en un comunicado, J.M.L.G., de 35 años, fue valorado en consulta externa en el Servicio de Neurocirugía del Hospital Ramón y Cajal el 14 de julio de 1999 por cuadros recidivantes (que vuelven a generarse) de lumbociatalgia en su pierna izquierda de cinco años de evolución.
Se le sometió a una resonancia magnética de columna lumbosacra y se le diagnosticó una hernia discal, por lo que fue ingresado e intervenido quirúrgicamente el 31 de enero del año 2000 y dado de alta el 4 de febrero.
Aún así, debido a que el dolor persistía, el afectado tuvo que volver a la consulta de Neurocirugía el 8 de marzo de dicho año y se le indicó tratamiento de rehabilitación que, al no ser efectivo, acabó en una nueva resonancia lumbosacra en la que se observaron imágenes compatibles con fibrosis perirradicular y restos de hernia discal.
Tras esto, el 22 de abril de 2001 fue ingresado en el Servicio de Neurocirugía del mismo hospital con diagnostico de recidiva de hernia discal L5-S1 izquierda y al día siguiente fue intervenido otra vez.
Los médicos encontraron en el espacio L5-S1 una raíz fijada por un fragmento discal y adherencias de tejido cicatricial, extirparon el primero y liberaron las segundas. En las revisiones posteriores en la Consulta Externa de Neurocirugía, entre julio de 2001 y enero de 2002, el paciente siguió presentando dolor lumbar, a pesar de ello regresó a su trabajo.
En abril de 2003 fue estudiado con radiografías dinámicas lumbares y otra resonancia lumbosacra en la que se constató la persistencia de fibrosos L5-S1 sin movilidad anormal lumbar y con fecha 21 de junio de 2004 ingresó en el Servicio de Neurocirugía del mismo hospital con el diagnostico de hernia discal L5-S1 extruida, recidiva, confirmada con resonancia magnética.
Tres días después fue intervenido quirúrgicamente, por tercera vez, para extirpárle un nuevo fragmento discal extraído y emigrado con condrocalcinosis, aunque tras ser dado de alta el 5 de julio tuvo que volver a ingresar al día siguiente con lumbociática muy intensa rebelde al tratamiento médico.
Desde entonces le han sido realizadas diferentes pruebas y el informe de alta de Consultas del Servicio de Neurocirugía de fecha 22 de marzo de 2006 informa que el paciente todavía refiere lumbalgias tras esfuerzos mínimos y con los cambios de postura, por lo que consideran que debe evitar cargar pesos mientras le sea posible.