El presidente Evo Morales acusó, a la DEA (oficina antidroga de Estados Unidos) de constituirse en un organismo que se dedicó a fomentar y proteger a grandes narcotraficantes en Bolivia y citó como ejemplo el caso Huanchaca, una de las más grandes fábricas de cocaína en el país en la década de los años 80.
Cita el caso de Huanchaca. El mandatario dice que reúne la documentación para entregarla al presidente electo de EEUU, Barack Obama.
Morales, quien entregó 33 motocicletas, dos carros neptunos antidisturbios y equipo operativo a la Policía Nacional, dijo que cuenta con documentación oficial sobre las labores de investigación política y seguimiento que realizaron los agentes de la DEA contra los dirigentes y líderes políticos del MAS en el territorio nacional. Espera tener la oportunidad para entregar toda esa información original al presidente electo de EEUU, Barack Obama, a fin de que tome determinaciones que el caso amerita.
"Lo peor es que la DEA no es que luche contra el narcotráfico sino fomentaba el narcotráfico, recordemos la época de Huanchaca, cuantos ex comandantes seguramente recuerdan cual era el rol de la DEA, era protección de Huanchaca y cuando investigadores, parlamentarios, protectores del medio ambiente llegaron allá fueron asesinados por narcotraficantes", dijo Morales, al recordar que este caso desde 1986, tras la muerte del biólogo boliviano Noel Kempff Mercado, no fue esclarecido.
"Aquí no estamos simplemente acusando ni desprestigiando, pero quiero decir la verdad; quienes defienden a la DEA seguramente defienden al narcotráfico porque los de la DEA eran protectores de grandes narcotraficantes, quienes defienden a la DEA son los que no quieren la dignidad de los bolivianos y las bolivianas, quienes defienden a la DEA seguramente desesperados del bono que daban que corrompía autoridades políticas como también en algunas esferas de la Policía Nacional”.
El Jefe de Estado negó que con la salida de la oficina antidroga de Estados Unidos los cultivos de coca y la producción de cocaína se incrementen de manera alarmante en Bolivia, al señalar que se incluyó en el Presupuesto General de la Nación (PGN) una partida para financiar y sostener la lucha antidroga con recursos propios.
Acusó, también, a la oficina antidroga de Estados Unidos de operar sin ningún respeto a la Policía Nacional y a las Fuerzas Armadas (FFAA), al recordar que el general ahora en servicio pasivo Jorge Moreira denunció los abusos y los actos de corrupción que cometió la DEA en desmedro de la institución castrense.
"Personalmente he visto el año 1988 en Villa Tunari cuando era compañero de base, la DEA disparando contra nosotros contra el movimiento campesino cocalero un 27 de junio del año 1988, cuando hubo un problema serio en Eterazama aprovechando los helicópteros disparando y masacrando en Eterazama, cinco muertos en un solo día, disparos del aire", dijo el mandatario.
Pide información
En ese marco, solicitó a los pilotos de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) y a los jefes y oficiales de ese entonces que proporcionen información al Gobierno ya sea de manera pública o reservadamente las identidades de los funcionarios estadounidenses que usaron armas letales contra el movimiento campesino.
Asimismo, el Presidente lamentó que la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF) se haya subordinado a la DEA para realizar una serie de investigaciones a los entonces opositores políticos a los gobiernos neoliberales y antiestadounidenses, al igual que ex funcionarios de Estado que brindado información a ese organismo de EEUU.
Documentos
"Aquí tenemos toda la documentación del año 2002 - 2003, respecto a la investigación realizada por la Unidad de Investigación Financiera que investigó cuánta plata tiene Evo Morales, Antonio Peredo, ya era diputado, David Choquehuanca, ahora canciller, Walter Quetara, ahora va ser embajador en Paraguay, Iván Iporre, quien me cooperaba y trabajaba de manera conjunta. Yo tengo la documentación original sobre la investigación con fines netamente políticos", dijo.
Reiteró que su gobierno defenderá la dignidad y la soberanía de los bolivianos por encima de cualquier ayuda internacional, al expresar su confianza en la Policía Nacional para continuar de manera sostenida la lucha contra el narcotráfico, a pesar de las críticas de los políticos opositores.