El Ayuntamiento de Madrid comenzó las obras de remodelación de la calle Serrano. Se construirán tres aparcamientos subterráneos que costearán la obra, aumentarán las aceras, se plantarán más árboles y se reducirán a cinco los carriles de tráfico.
El Ayuntamiento de Madrid presentó el proyecto de remodelación de esta vía, construida en el siglo XIX, ideado por los arquitectos Clara Eslava y Miguel Tejada. La intervención contempla una revitalización integral de esta arteria de la ciudad y sus calles anexas. Se pretende recuperar espacio para el peatón, mejorar el flujo de tráfico mediante el transporte público así como el sistema de aparcamiento, muy saturado en la zona. El Plan se puso en marcha a finales del mes de octubre y tardará 24 meses en llevarse a cabo.

El presupuesto estimado para su ejecución es de 106 millones de euros que correrán a cargo de las empresas concesionarias que se harán cargo de los aparcamientos a construir. Al comienzo de la obra, el Consistorio recibió un canon de ocho millones de euros y recibirá mensualmente, a partir de entonces, una cantidad relacionada con la concesión del espacio. Su autofinanciación fue la razón por la que Serrano se salvó de la paralización de obras municipales anunciada por el delegado de Hacienda, Juan Bravo, con motivo de la crisis económica. La medida pretende estimular el comercio y recuperar uno de los ejes vertebradores del distrito de Salamanca.
Menos carriles
La intervención se extenderá sobre el espacio de la calle comprendido entre María de Molina y la plaza de la Independencia y comprenderá actuaciones sobre varios aspectos del entramado urbano. El más importante será el del tráfico y la movilidad peatonal. Se reducirán de seis a cinco carriles el espacio dedicado a los vehículos. Las tres vías centrales se dedicarán al vehículo privado. Los dos carriles laterales estarán reservados, por su parte al transporte público. El carril derecho estará adaptado para el autobús, el taxi y las motos. El de la izquierda, para taxis, motos y la parada de vehículos privados. De esta manera, se redistribuye el tráfico mejorando la movilidad de los taxis (que representan el 20 por ciento del tránsito de la calle), eliminando la doble fila y trasladando la carga y descarga a las calles perpendiculares.
Con esta reducción, se permite aumentar las aceras de manera sustancial. La acera de los impares se incrementará en 5,15 metros y 9,95 en la de los pares. En total, un incremento de las zonas peatonales en la calle y los ejes transversales de los 43.571 metros cuadrados a 64.835. Es decir, un 49 por ciento más. En la acera de los números pares se construirán 2,3 kilómetros de carril-bici que servirán de elemento separador entre el tráfico rodado y el peatonal. Las calles anexas se convertirán en 'zonas 30', se mejorará la señalización urbana y se crearán señalizaciones luminosas para los peatones.
Menos aparcamiento en superficie
El Consistorio va a eliminar el aparcamiento en superficie en Serrano y el estacionamiento en batería de las calles anexas. Mientras tanto, va a construir tres aparcamientos subterráneos que incrementarán la capacidad de aparcamiento de las 952 plazas actuales a 3.000. De ellas, el 25 por ciento se dedicarán la rotación. Cada una de estas infraestructuras de aparcamientos tendrán una primera rampa que ordenará el aparcamiento en el subterráneo gracias a un sistema de colores y de distribución de espacios. Estarán situados junto a la calle Hermanos Bécquer y Marqués de Villamejor, Ortega y Gasset y Hermosilla, y entre Jorge Juan y Puerta de Alcalá. Las entradas a los mismos estarán a la altura de los números 2, 6, 12, 16 y 24 de Serrano.
La reforma también contempla mejoras ambientales. Se renovará el mobiliario urbano instalando nuevos alcorques en la acera de los números pares de la calle y aumentando en un 53 por ciento el arbolado. Se plantarán 813 árboles hasta alcanzar los 2.348, una vez concluido el proyecto. Las zonas más beneficiadas en este sentido serán: la plaza de la Independencia que tendrá un anillo de árboles y otro de piedra alrededor de la puerta de Alcalá; el museo Lázaro Galdiano, que tendrá toda una 'esquina verde'; y el cruce con María de Molina, que tendrá otra esquina 'tapizada' de plantas.
Obras singulares
Además, se harán tres obras singulares en los tres tramos reales de la calle. La primera sería en el cruce desde la plaza de la independencia al cruce con Goya. Allí se continuará la reordenación del tráfico tras la apertura del túnel de conexión con la M-30. También se actuará de la misma manera a la altura de María de Molina. Se mejoraran los accesos al museo Lázaro Galdiano. Por último, se instalarán nuevas papeleras, farolas, bancos, fuentes y aparcabicis que guardarán una imagen uniforme.
Mientras el Consistorio reordena la calle en la superficie, bajo los aparcamientos, el Ministerio de Fomento construye el tercer túnel de la risa que une Atocha y Chamartín.