
Según
Castro, la pintura de Folgueira está claramente vinculada a su propio
“territorio espiritual”, que “
deviene aquí presencia y referencia panteísta” y que fija los propios recuerdos de la artista, para convertirse en
“eso que llamamos identidad”.
El director de la Casa de Galicia,
Alfonso S. Palomares, dijo que los dieciocho cuadros que ha presentado
Folgueira en esta exposición
“nos revelan a una pintora con una enorme carga poética en el variado cromatismo de sus paisajes y con gran capacidad para transmitir emociones y sensaciones”.
Según Palomares, Clara Folgueira, nacida en 1949 en A Pastoriza (Lugo) y con domicilio actual en Madrid,
“es una artista que se inspira en la naturaleza en el más amplio sentido de la palabra y la recrea con gran fuerza lírica”. En este sentido, subrayó que la pintora muestra la naturaleza cambiante, al ritmo de las estaciones,
“con un enorme talento creador”.

Clara Folgueira explicó que, para ella, el color es sinónimo de vida y un instrumento esencial para manifestar los sentimientos y expresarse artísticamente.
"El color es el medio de expresión en que me encuentro más cómoda y con mayor capacidad de comunicación”, dijo.