Los ex primeros ministros británico
Tony Blair (1997-2007) y australiano
John Howard (1996-2007) han recibido el martes la más alta condecoración civil estadounidense, la Medalla de la Libertad. Se la llevan de manos de
Bush por ser sus fieles aliados durante sus aventuras bélicas en Afganistán e Irak. De paso, también se lleva una el actual presidente colombiano,
Álvaro Uribe, reconocido por ser un líder de
"mano dura y gran corazón".
"Cada uno de ellos es un verdadero amigo de Estados Unidos que hicieron frente a desafíos históricos con tenacidad", dijo Bush en su discurso ante la plana mayor de su gobierno e invitados como el ex secretario de Estado Colin Powell. Por supuesto, ninguna referencia al gran olvidado de la Guerra de Irak,
José María Aznar, quien estuvo con él y Blair en la ya célebre e histórica 'foto de las Azores'.
En su última gran ceremonia pública, que simbólicamente cierra una de las administraciones estadounidenses más polémicas en décadas, Bush quiso rodearse de sus
"amigos" para reivindicar una vez más su
"guerra contra el terror" y en defensa de la
"democracia y la libertad en el mundo". Pero entre esos amigos no estuvo Aznar.