La programación de la primera temporada del circo Price comenzará de manera oficial a mediados de marzo. El único circo estable de Madrid nace con la filosofía de "convertirse en centro de acogida de las artes circenses y del colectivo", en el que todos los sectores estén representados, según ha explicado el director artístico del nuevo espacio escénico, Joan Montanyès.
La inminente apertura de las instalaciones estables del Nuevo Teatro Circo Price recupera, 37 años después de su cierre, uno de los referentes imprescindibles de la vida cultural española de principios de siglo y promueve "el despertar del circo del invernadero en el que ha estado metido durante años".
Así lo explica el director artístico del nuevo espacio escénico, Joan Montanyès "Monti", quien celebra que "haya un lugar en el que el circo es el protagonista, tras haber sido el hermano pobre de las artes escénicas".
La nueva sede estable, situada en la madrileña Ronda de Atocha, es "un complejo cultural más que un edificio" de 17.200 metros cuadrados, formado por una sala de circo circular adaptable a teatro y con un aforo que puede llegar a superar las 2.100 localidades, que también acogerá espectáculos teatrales y conciertos.

Con la integración de este teatro dentro del área de las Artes del Ayuntamiento de Madrid se "hace realidad un sueño para mucha gente del circo, aunque lo importante es que no sea algo pasajero", advierte "Monti", quien reconoce que en este proyecto "hay una voluntad política que es necesario que se mantenga para que un proyecto de esta envergadura salga adelante".
Para su director artístico, la llegada del Nuevo Teatro Circo Price encarna "el resurgir del circo, relegado por muchas circunstancias diferentes, no sólo por abandono de la administración, también porque el mundo del circo no ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos".
El reto de estar al frente del Circo Price es para Montanyès una experiencia muy diferente a dirigir su propia compañía -"Monti&cia" nacida en el año 1996-, que le permite "contar con más medios, apoyos y facilidades que no son del circo ni mucho menos", sin olvidar que con su cargo representa "a un colectivo desde un lugar público donde se debe escuchar a todas las partes".
Esta nueva andadura ha tenido su primera toma de contacto el pasado verano dentro de la celebración de la Noche en Blanco y con unas jornadas de puertas abiertas "por las que pasaron 16.000 personas, lo que demostró la curiosidad del público madrileño por el nuevo Price", recuerda "Monti", además del montaje "Navidades en el Price" representado el pasado mes de diciembre.
En ella se tendrá presente al antiguo Circo Price, para recordar al que "era un punto de referencia para el circo español y mundial" ya que hay muchas cosas "que se pueden recuperar del espíritu y de los profesionales que han trabajado en él".
En los espectáculos que acogerá el Price durante 2007 regresarán artistas españoles que llevan años en el extranjero "ante la imposibilidad de trabajar en condiciones mínimamente aceptables en España".
Pero el circo no estará sólo representado en su nueva sede madrileña, ya que los responsables del Price ya planean presentar algunos de sus espectáculos en otras ciudades españolas "en un futuro no inmediato" e integrarse en la vida cultural de la capital al formar parte de las próximas ediciones de Los veranos de la Villa y el Festival de Otoño.
El uso de animales salvajes no se incluirá en los primeros espectáculos programados por el Price "para no buscar problemas a las primeras de cambio" ante un debate social que varias asociaciones protectoras de animales plantean; "pero el circo con animales existe y hay que sentarse, hablar y afrontar una discusión al respecto", apunta "Monti".
El director artístico, cuya ambición se centra en "encarrilar este proyecto para luego regresar a la vida de payaso", cree que aún hay mucho por hacer en el sector del circo, situación que "ojalá pueda mejorarse" desde su nueva posición.