El Consejo señaló en un informe que este jueves aparece en su página web que en el motor izquierdo del Airbus 320 accidentado se encontraron restos de aves.
El motor fue sacado del río Hudson el pasado 23 de enero y trasladado al fabricante en Cincinnati, donde el NTSB lo desmontó. El material orgánico hallado en el motor derecho también resultó ser de restos de aves, indicó el Consejo de Transportes de EE.UU., que envió las pruebas al Instituto Smithonian, en Washington, para que identificara la especie.

Como parte de la investigación, el NTSB analizó también un incidente ocurrido dos días antes del accidente en el motor derecho del avión de US Airways, cuando se produjo una sobrecarga en el mismo. El motor recuperó después su función normal y el vuelo del 13 de enero se desarrolló sin más complicaciones.
El Consejo determinó que este incidente se produjo a raíz de un fallo en el sensor de temperatura, el cual fue sustituido por personal de mantenimiento siguiendo procedimientos autorizados.
Después el motor fue examinado y los expertos determinaron que no resultó dañado y la compañía aérea recibió la autorización necesaria para volver a utilizar el Airbus.