Informe de la OIT:
El desempleo femenino en Chile cayó a un dígito en el año 2006
jueves 08 de marzo de 2007, 08:56h
Actualizado: 19 de septiembre de 2007, 03:01h
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) informó que, por primera vez desde 1999, la tasa de desempleo femenina en Chile cayó en 2006 a un dígito (9.5%). “Sin embargo, hay una importante brecha de desempleo, ya que la tasa de desocupación de las mujeres es 1.4 veces la de los hombres”, puntualiza.
El número de mujeres en la fuerza laboral del mundo es mayor que nunca antes, pero la persistencia de la brecha de género contribuye a una “feminización” de la pobreza entre los trabajadores, destacó un nuevo informe difundido por la OIT en ocasión del Día Internacional de la Mujer.
Según la OIT, hay en el mundo más mujeres que nunca en situación de desempleo (81,8 millones) o destinadas a empleos de baja productividad en agricultura o servicios, o recibiendo menos paga por el mismo trabajo de los hombres. El número de mujeres que tienen empleo o lo están buscando dejó de aumentar e incluso declinó en algunas regiones, en algunos casos debido a que más jóvenes reciben educación y no trabajan.
En el año 2006 las mujeres tenían más probabilidades de estar desempleadas que los hombres. La tasa de desempleo femenina fue de 6,6 por ciento, por encima de la masculina de 6,1 por ciento.
El caso chileno
La participación femenina en el mercado del trabajo en Chile "sigue siendo la más baja de América Latina y el Caribe, con brechas importantes de más de 10 puntos porcentuales respecto de países de similar nivel de desarrollo socio-económico, como Argentina y Uruguay".
El 2006 se caracterizó por una mejoría de la situación del mercado laboral, con una fuerte creación de empleo asalariado y una caída en las tasas de desempleo de hombres y mujeres.
La tasa de participación femenina en el país ha experimentado un incremento en la última década. Así, mientras en 1997 era de 34.6%, en 2006 alcanzó 38.5%. En cambio, la tasa de participación masculina se contrajo en 3 puntos porcentuales, observándose una tendencia decreciente desde 1998.