Contra la crisis, empleo y protección
martes 10 de marzo de 2009, 14:02h
Acabamos de culminar nuestro Congreso Regional de CCOO de Madrid marcado por la unidad y, desde la unidad sindical, vamos a una campaña de movilizaciones en todo Madrid, que culminará el 19 de abril en una manifestación regional "Contra la Crisis, contra el Abuso Empresarial, Por el Empleo y la Protección social". Una campaña que hemos presentado públicamente y a la que vamos porque, ante la tormenta perfecta de esta crisis, la inacción y pasividad política y el miedo empresarial son malas recetas.
Ya hemos dicho que un contrato de crisis con indemnización por despido de 20 días/año, como el que plantea Arturo Fernández, presidente de la patronal madrileña, no significa más empleo sino, muy al contrario, facilitar que haya más paro. La prueba es que hoy los empresarios pagan ya una media de 19 días por año por despido o que en Madrid haya 700.000 trabajadores con contrato temporal. No renovarles el contrato es de hecho despido libre y barato, a la carta.
Hoy el empresario puede contratar por días, por horas y hasta por minutos. El problema no es de costes laborales, ni de facilidades para contratar y despedir. El problema son unos patrones adocenados, malcriados y bravucones de salón, acostumbrados a vivir de las rentas de "papá Estado", obtener altos beneficios especulativos, sin arriesgar nada y usando y abusando de costes laborales de los más bajos de Europa, precariedad laboral de las más altas de Europa y un ejército de parados que duplica las medias europeas. Este tipo de patrones, enquistados en las cúpulas patronales, nunca entenderán que competir en un mundo global exige trabajo, esfuerzo, productos innovadores, servicios de calidad, mucha inversión en el medio plazo para conseguir beneficios razonables en el largo plazo y cuidar a los trabajadores, porque todo esto exige trabajadores cualificados, estables, comprometidos con un proyecto empresarial compartido.
Por eso, ante la crisis, las recetas de Gerardo, en la CEOE, y de Arturo, en CEIM, no valen un pimiento, porque son el pasado del latifundismo y el barbecho frente a la productividad del regadío y de la huerta. No vale el ultraliberalismo de Esperanza, porque hasta los más partidarios de dejar hacer al mercado, que como dios moderno da y quita a cada uno según sus méritos, se dan cuenta del desastre que los mercaderes avaros, sin control, los tahúres y bucaneros de las finanzas mundiales, los hombres de éxito, han producido, llenando con su basura las entidades financieras de todo el planeta y comprometiendo los ahorros de familias y empresas.
Se acabó. Ellos mismos han pinchado la burbuja, el espejismo se ha difuminado y el rostro de la crisis y la recesión se han dibujado en el horizonte y se han impuesto en nuestra vida cotidiana. Desgraciadamente de nada servirá que los trabajadores gritemos que no tenemos culpa alguna y que no debemos pagar las consecuencias porque ya las estamos pagando. Casi 19.000 parados más en Madrid en febrero, con un crecimiento del 5 por ciento en sólo un mes. Casi 389.000 personas paradas en la región, con un incremento del 52 por ciento en un año. 630 parados más cada día en Madrid. Ya estamos pagando con pérdidas de puestos de trabajo, a causa de expedientes de regulación, quiebras y suspensiones de pagos, no renovación de contratos temporales, despidos improcedentes. De hecho la crisis no la pagan los grandes que tienen su dinero en paraísos fiscales, sino pequeños y medianos empresarios que tienen todo en la empresa, y cientos de miles de trabajadores que tienen todo el futuro familiar en las rentas del trabajo.
Vivimos un estado de emergencia económica que produce crisis y recesión. De emergencia social que produce miedo, inseguridad, conflicto. Un estado de emergencia política que pilla al Gobierno regional en un pantano de negocios sucios, corrupciones, corruptelas y tramas de espías, con ramificaciones de intereses por toda España.
Frente a la inactividad de los gobiernos y el maximalismo empresarial de desregular aún más el mercado laboral, llamando flexibilidad a lo que es de hecho un uso y abuso de la precariedad laboral, CCOO y UGT vamos a salir a las calles para exigir la defensa del empleo y la protección a los desempleados. Para combatir la crisis frenando el abuso patronal.
Necesitamos una economía más sólida, más industrial y productiva, más innovadora en los productos, más cuidadosa de la calidad de los servicios, más atenta al empleo porque los trabajadores son la mejor inversión de la empresa, igual que las personas son la base sólida de las sociedades. Acometer este reto va a exigir sacrificios, compromiso y esfuerzo de todos. Un compromiso político y social contra la crisis y por el empleo. Un compromiso que significa sumar esfuerzos de gobiernos y oposición, de las administraciones, de los empresarios y de los sindicatos para frenar la crisis, salvar empresas, salvar empleo y proteger a las familias contra la falta de rentas y el desempleo que empiezan a acosarlas de manera intensa. No contra nadie. No donde gobierna el PP o el PSOE.
Por el empleo y contra la crisis. Por eso nos movilizamos los trabajadores.
Francisco Javier López Martín.
Secretario General CCOO Madrid.