Lo tienen crudo y lo saben, y por eso andan más despistados que de costumbre. Toda la legislatura pasada y parte de ésta han estado demonizando al PP, intentando hacer un cordón sanitario para evitar el contagio y ahora se ven condenados a pactar con la derecha para que Patxi sea lendakari.
Habrían preferido hacer pactos como en Cataluña con Ezquerra Republicana e Iniciativa, o como en Galicia con el Bloque, pero en Euskadi no le han salido los números: Izquierda unida se ha derrumbado, Aralar no ha subido lo suficiente y los batasunos siguen en la ilegalidad. De no ser así el gobierno en el país vasco, sin ninguna duda, lo formarían el PSE con todos los demás menos el PNV y el PP.
El objetivo era “Paxti Lendakari” y eso exigía desalojar al partido más votado, a los nacionalistas del PNV. Las consecuencias para el PSOE serán jodidas, porque los herederos de Sabino Arana no olvidan ni perdonan.
El pacto PSE /PP en el país vasco algunos lo van a firmar tapándose la nariz y las dos partes son conscientes de que lo que hacen es sellar un pacto de inestabilidad, porque durará el tiempo necesario hasta que se arreglen las cosas para encontrar otro socio.
El PNV estará hasta entonces a verlas venir y, sin la rémora de Ibarreche, puede que acepte volver al gobierno poniendo sus condiciones.
Y si el pacto es de inestabilidad en el País Vasco más lo va a ser en Madrid donde Zapatero, que anda más despistado que un párroco en un burdel, parece que aún no se ha enterado de que ésta legislatura es distinta a la anterior y que ya no tiene quien le acompañe ni en el sentimiento.
Anda noqueado y sin margen para la iniciativa. Si además se empeña en no cambiar de ministros esta legislatura tiene fecha de caducidad en menos de un año.