Caja Madrid resiste los embates de la crisis y apuntala su solvencia. Aunque la morosidad se ha disparado hasta el 5,57 por ciento, cuatro veces más que hace un año, la dirección de la entidad tranquiliza a sus clientes informando que a pesar de todo sus beneficios han crecido un 1,1% en el primer trimestre del año.
La caja ha obtenido entre enero, febrero y marzo de 2009 y beneficio neto atribuido de
357,43 millones de euros, lo que califica de "muy buenos resultados" teniendo en cuenta que la morosidad ha alcanzado niveles similares en todas las entidades financieras. Es más, Caja Madrid apunta que el crecimiento de los cobros pendientes de pago se está ralentizando y también las pérdidas, para las que se habían provisto 3.176 millones de euros de los que finalmente no se han utilizado 156 millones.
Según los datos hechos públicos este martes, Caja Madrid ha logrado captar más dinero y a su vez ha prestado más especialmente a las empresas. En los últimos doce meses los préstamos a los empresarios aumentaron un 11,9 por ciento. Caja Madrid está adherida a todas las líneas del Instituto de Crédito Oficial (ICO), como también lo estará a la última de ellas, los 3.000 millones anunciados para que los ayuntamientos puedan pagar sus deudas.
Aguirre llama a la tranquilidad

Esta situación equilibrada dibujada por los gestores de la caja se debe, aseguran, a una gestión "activa y prudente" en la que de momento no se atisban posibles efectos de la guerra por el control de la entidad entre
Esperanza Aguirre y
Alberto Ruiz-Gallardón.
La presidenta de la Comunidad, este martes en declaraciones a Televisión Española, negó que exista "ninguna batalla política", como tampoco que no reconozca al 'gallardonista'
Fernando Serrano, al que la Consejería de Economía suspendió como miembro de la comisión de control: "No, no. los tribunales han dicho que el señor Serrano era miembro y ahí está". También para tranquilizar a los impositores de Caja Madrid, Aguirre concluyó que "Lo que está pasando en otras cajas como
Caja Castilla La Mancha, en Caja Madrid no ocurre, en absoluto. Hay un proceso de renovación por el que tienen que ser elegidos los nuevos representantes de la Caja y, como en todos los procesos electorales, habrá quien quiere presentarse".