La sesión más esperada de los últimos tiempos finalizó sin cambio alguno en la bolsa española. El resto de plazas europeas tuvo una respuesta aún más fría a los acuerdos del BCE, sin llegar a contagiarse de la confianza que renovaban los bancos de Wall Street en las horas previas a las conclusiones oficiales del 'stress test'.
Todos los cambios que se registraron durante la jornada en la bolsa española se vieron neutralizados al cierre, 0,00%. El Ibex escaló poco a poco hasta alcanzar máximos intradía de 9.443,90 puntos. En apenas dos horas, las dos últimas, se desinfló hasta concluir en 9.228,90 puntos, con un recorte prácticamente inapreciable desde los 9.229 puntos de ayer.
El índice selectivo de la bolsa española mantiene por tanto el balance positivo en el acumulado del año, recobrado en la sesión precedente, aunque se toma una pausa en una racha de cinco subidas consecutivas.
Las pausas podrían haber llegado también a la política monetaria del BCE. Tal y como estaba previsto, bajó los tipos un cuarto de punto, hasta el 1%, al borde de los límites sugeridos por el propio Jean Claude Trichet. La mayor novedad vino con el anuncio de la compra de cédulas hipotecarias, por un importe próximo a los 60.000 millones de euros, con el fin de agilizar los mercados crediticios.
Los mercados bursátiles europeos, por el momento, lejos de agilizarse, replegaron velas a raíz de las decisiones del BCE. El giro bajista coincidió también con la apertura de Wall Street. Después de todas las filtraciones difundidas, hoy se conocerán las conclusiones oficiales del 'stress test', principal foco de atención de los inversores en las últimas jornadas.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Tim Geithner, se encargó de reforzar el optimismo al negar cualquier tipo de riesgos de insolvencia en ninguna de las 19 entidades financieras supervisadas. Otra cosa serán los problemas derivados de sus carencias de capital. Las macroampliaciones filtradas, pese a todo, podrían quedarse lejos de las cifras que temían los analistas.
A la espera de conocer los resultados del 'stress test', y los análisis de las propias entidades afectadas, el sector financiero europeo contó con un factor de presión adicional. La racha de sorpresas favorables en los resultados se truncó con Société Générale. Las provisiones dejaron las cuentas del tercer banco francés con un saldo negativo, inesperado, de 278 millones de euros.
El índice Eurostoxx50 concluyó la sesión con descensos del 1,28%, con Société Générale (-9,79%) al frente de los recortes. El Dax alemán cedió un 1,5%, el Mib italiano un 1,2%, y el Cac francés un 1%. El Ftse británico puso la nota positiva, con un avance, mínimo, del 0,1%, gracias al apoyo de las empresas ligadas a las materias primas. El precio del petróleo amplió su remontada por encima de los 57 dólares en el barril tipo West Texas.
El Ibex se quedó al borde de dar continuidad a su recuperación. Ferrovial (+5,9%) y Cintra (+4,9%) volvieron a tirar al alza, y en paralelo, del índice selectivo español. Abengoa, después de pulverizar las previsiones con sus resultados, despuntó un 5,7%. Criteria también logró recibir con subidas, del 2,41%, sus cuentas.
Las cotizaciones de los bancos españoles mostraron hoy un comportamiento más irregular. Banco Sabadell se apreció un 1,5%, BBVA un 1,05% y Bankinter un 0,5%. Banesto y Banco Popular se quedaron en tablas, mientras que Santander se dejó un 1,27% en sus acciones.
Las acciones más castigadas del Ibex, en todo caso, fueron las de Telecinco (-5,1%). La posibilidad de un acercamiento entre Cuatro y La Sexta enfriaban las expectativas de una fusión entre esta última y Telecinco.