La sala Simón Bolívar esperaba abarrotada la presencia de Davi Copenawa, chamán y portavoz del pueblo yanomami, para homenajearle con la Mención Honorífica otorgada por el jurado del Premio Bartolomé de Casas, por su labor en la defensa de los pueblos indígenas a los que representa por el mundo. El líder del pueblo yanomami apostilló un "no nos olviden" al agradecimiento del homenaje que recibió este martes. Además, dio muy pocas esperanzas al futuro del planeta.
El galardón fue convocado por la Casa de América y la Secretaría de Estado de Cooperación Internacional del Ministerio de Asuntos Exteriores. En la citada sala, asistían con expectación estudiantes, periodistas, y gran número de colaboradores de ONG. Marta, una joven militante de una ONG que trabaja para ayudar a pueblos indígenas en América del Sur, conversaba sobre la situación de estos pueblos con Bartolomé, otro miembro de una entidad sin ánimo de lucro que le indicaba
su desesperanza y el olvido del mundo occidental a las sociedades indígenas.

El líder chamán apareció en la sala con un pasillo de fotógrafos rodeándole, vestido con pantalón y camisa y una corona con colgantes propios del pueblo que representa. Esa es la esencia que transmite: se disfraza para poder salvar a su pueblo. No sólo en cuanto a la apariencia física, también en "el interior", según dijo, con el
uso de la lengua brasileña (renunciando a la lengua yanomami) para ser entendido en la conferencia que dio sobre 'El futuro del planeta'.
El yanomami es uno de los pueblos indígenas que habitan en Sudamérica, está entre Brasil y Venezuela y conserva una vida tradicional muy ligada la creencia en 'fuerzas' que cuidan de una tierra a la que respetan por encima de todo. Según declaró Davi Copenawa, su pueblo, el yanomami del bosque pluvial amazónico, ha perdido la mitad de la población en la
lucha que mantiene contra los 'garimpeiros' (buscadores de oro) por conservar la esencia de la naturaleza en la que viven o en la propagación de
epidemias que los ajenos al lugar traen desde fuera, como la Malaria o la Gripe.
"El blanco tiene mucha tierra"
Relató que los yanomamis de Venezuela viven una situación más difícil que la de los de Brasil, puesto que el brasileño tiene
reconocidas sus tierras por el Gobierno del país. Sin embargo, acusó a Hugo Chavez, el presidente de Venezuela, de tener "miedo" a reconocer la tierra a los yanomamis. El líder chamán aseguró no entender la situación puesto que "el blanco tiene mucha tierra, nuestro espacio es reducido". Concluyó en este aspecto que en Brasil
siguen sufriendo ataques de los grupos interesados en la riqueza de sus tierras.
El futuro de la Tierra es una incógnita con el cambio climático, Davi Kopenawa aseguró que no cree que haya "ninguna esperanza" para la recuperación del espacio natural porque "el planeta ya está enfermo". Señaló que mientras su pueblo cuida el entorno natural en el que vive, el 'hombre blanco' estudia y se educa para luego "
destruir todo" el entorno.
También dijo que el está aprendiendo del mundo occidental para la defensa de su pueblo, y animó a dos estudiantes indígenas que estaban en la sala a volver para ayudar a su tierra cuando terminaran. Como
anécdota, el portavoz del pueblo yanomami no dejó muy clara la situación de maltrato a las mujeres que una periodista le señaló por su experiencia vivida en la Amazonia. Ante esta pregunta, Kopenawa se limitó a decir que "las discursiones en los matrimonios" son algo natural.