"La situación es bastante confusa. Nos están notificando la apertura del cuarto procedimiento sancionatorio" en seis meses, "que se diferencia de los tres anteriores en que se busca determinar la responsabilidad penal (...), lo que daría pie a la revocación de la concesión", declaró Ana Núñez, una de las abogadas de la emisora.
Núñez declaró a su mismo canal cuando recibía de funcionarios de Conatel, la oficina gubernamental de las telecomunicaciones -quienes se negaron a hacer declaraciones- unos documentos en lo que la abogada aseguró se informa del nuevo "procedimiento sancionatorio".
"Esto es sumamente confuso y nos impide ejercer correctamente nuestra defensa (...); el oficio está completamente inmotivado, simplemente hace referencia a fechas y a programas, sin siquiera citar hora o contenidos de los presuntos delitos", añadió.
Adicionalmente, agregó, "aun cuando nos notifican que están abriendo este procedimiento, anuncian que queda suspendido hasta tanto la jurisdicción penal determine si hubo delito".
El asunto se produce once días después de que el ministro de Obras Públicas y titular de Conatel, Diosdado Cabello, anunciara que pidió a la Fiscalía que acuse a Globovisión de delitos penales.
Sin precisar esos delitos que habría cometido la emisora de línea editorial opositora a Chávez, Cabello dijo el pasado 5 de junio que las sanciones administrativas "no han sido suficientes".
Ahora debe ser investigada "por la vía de la ley orgánica de telecomunicaciones" que prevé castigos penales, dijo y admitió que las medidas de las instituciones del Estado contra la emisora obedecía a un "tema de salud mental".
Los directivos de Globovisión "se toman un frasco de veneno en la mañana, se lo dan a sus periodistas y esperan que el que se muera sea el pueblo, que se muera Chávez", y ante ello, remarcó, se pidió "que sean las autoridades judiciales quienes determinen si hay la comisión de delitos" penales para aplicar el castigo respectivo.
"Hay quienes creen que el mejor salvoconducto que puede tener un delincuente es poner manos en un medio" para cometer hasta "delitos ambientales" y acaparan vehículos "en sus casas", añadió Cabello en clara alusión al presidente de Globovisión, Guillermo Zuloaga.
Chávez exigió el 28 de mayo pasado a Cabello y a los titulares del TSJ y de la Fiscalía actuar contra medios que a su juicio "envenenan" al país, o de lo contrario renunciaran a sus cargos.