Monseñor Nicolás Castellanos decidió apresurar su viaje a su país (España), luego de ser víctima de un atraco y robo en su vivienda, ubicada en el Plan Tres Mil, perpetrados el domingo por delincuentes armados. “Unos hombres llegaron a la casa y preguntaron por el padre Castellanos. Cuando él salió entraron con violencia y a todos nos pusieron boca abajo, robaron billeteras y celulares, y después escaparon. Nosotros éramos siete personas junto al padre”, contó una de las personas que viven con el religioso.
El hecho sucedió alrededor de las 18:30 del domingo en la casa de Castellanos, situada en la calle San Francisco del barrio Toro Toro, zona del Plan Tres Mil.
Periodistas de varios medios de comunicación buscaron al monseñor, pero no fue encontrado. En su casa uno de sus leales residentes aseguró que después del hecho Castellanos decidió anticipar su viaje a España, donde permanecerá hasta agosto. Señaló que Castellanos tenía previsto viajar la próxima semana, pero debido al suceso decidió marcharse ayer.
El jefe de la Policía del módulo del Plan Tres Mil, capitán Julio Baldivieso, minimizó el caso al afirmar que no hubo asalto. Por la mañana dijo que lo que pasó fue que dos de sus mismos fieles que vivían con el monseñor le pidieron dinero y que éste les dio Bs 200. Baldivieso señaló que incluso Castellanos no había sentado denuncia. Sin embargo, la fiscal Clara Céspedes aseguró que hubo el atraco a Castellanos y que se iniciaron las investigaciones para tratar de capturar a los responsables del hecho.
La representante del Ministerio Público mostró a la prensa la denuncia formal sentada por Álvaro Yana Herrera y Fernando Brea Calvo, en representación del religioso, además el requerimiento emitido para las investigaciones y el documento donde se hace conocer al juez cautelar de turno el inicio de la indagación.
De acuerdo con el testimonio de las víctimas, los delincuentes llevaban el rostro descubierto y estaban armados con revólveres y cuchillos. Eran cuatro sujetos, cuyas edades oscilan entre los 20 y 25 años.
Las primeras investigaciones dan cuenta que después del hecho los atracadores huyeron a pie, pero que a pocas cuadras subieron a un motorizado que los esperaba. La mayoría de los vecinos se enteró del suceso a través de los medios de prensa.
Mientras tanto, en la casa de Castellanos reina la inquietud, pues sus residentes permanecen allí y esperan que la Policía y la Fiscalía extremen recursos para dar con el paradero de los asaltantes.
17 años de fructífera labor en el país
Afincado en el Plan Tres Mil desde 1992, el padre Nicolás Castellanos ha desarrollado una fructífera labor en esta populosa zona de la capital oriental y en otras ciudades del país, que se traduce en 50 colegios, tres centros de formación superior, cuatro comedores infantiles, bibliotecas, una escuela de teatro, un hospital, varios centros de salud, hogares de acogida y hasta una orquesta sinfónica.
Su obra cumbre, sin embargo, es la denominada Ciudad de la Alegría, un complejo educativo y recreacional que beneficia a cerca de 180.000 jóvenes de la ciudadela Andrés Ibáñez.
El trabajo del monseñor Castellanos lo ha hecho merecedor a varios premios, entre ellos el Príncipe de Asturias, Medalla de Oro del Trabajo, la Medalla al Mérito Municipal de Santa Cruz y Personaje del Año, del diario EL DEBER, en dos oportunidades.
Reacciones
Wilfredo Mancilla
Juntas Vecinales del Plan Tres Mil
Más que un asalto esto parece un ataque para amedrentar a los que no piensan igual que algunas autoridades gubernamentales. Creo que es parte de la estrategia de ciertos grupos radicales afines al MAS para acallar la voz de aquéllos que difunden la palabra de Dios. El padre Castellanos ayuda todos los días a los pobres y creo que ésa es la rabia que le tienen. El asalto es una muestra de la inseguridad ciudadana de la que es culpable el Gobierno, que no busca soluciones a los problemas más acuciantes de la ciudadanía.
Guido Nayar
Vicepresidente Comité pro Santa Cruz
Lamentamos profundamente este hecho delincuencial que afecta a una personalidad que tanto contribuye a enfrentar uno de los problemas más graves del país como lo es la pobreza. La inseguridad en el departamento se multiplica día a día y no hay una política de Estado para encararla. Pareciera que los esfuerzos del Gobierno están encaminados a temas de índole política y combatir el delito no es una prioridad de las autoridades. Esperamos que éste sea un hecho casual.
Marcial Chupinagua
Vocero del Arzobispado cruceño
El padre Castellanos no se ha comunicado con el Arzobispado, pero en estos casos se acude a los procedimientos normales que comienzan con hacer la denuncia para que instancias, como la Policía, hagan las investigaciones correspondientes y se aplique la ley. No podemos referirnos al tema porque (Castellanos) no ha tenido contacto con los obispos, que son los responsables de la Iglesia y que no tienen mayores elementos como para iniciar otras acciones a nombre de la víctima.