"No me tengo que plantear la dimisión, no hay ninguna razón", afirmó Blesa, quien especificó que "uno no se presenta, a uno lo designan primero consejero y luego presidente", durante su intervención en un curso sobre perspectivas económicas que se celebra en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander.
Blesa señaló que "el día que se produzca el relevo se verá si me proponen o no", en referencia al proceso electoral que determinará el próximo mes de septiembre la presidencia de la caja.
Injerencias políticas
"Lo cierto es que en Caja Madrid estamos atravesando por una coyuntura y se hace más patente la opinión de la Comunidad de Madrid que en otras cajas, pero esto va a ser pasajero" afirmó Blesa, quien matizó que carece de "un presionómetro" para medir las presiones políticas en las cajas de ahorros españolas.
Beteta detalló los pasos legales que tienen que sustituir a Blesa. Recordó, en primer lugar, el acuerdo alcanzado la semana pasada entre el Partido Popular (PP), Confía-CC.OO., Izquierda Unida y los independientes del Consejo de Administración de Caja Madrid, "un acuerdo de estabilidad plasmado en un documento escrito y público en el cual se comprometen a llevar a cabo una política de estabilidad, una vez elegidos los órganos rectores, para posteriormente llevarse a cabo la votación a la propuesta del candidato del grupo mayoritario, que representa el PP".
El consejero de Economía indicó que a este acuerdo se han sumado también la Cámara de Comercio, la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM) y entidades representativas como Ausbanc. "Con todo ello se conforma una mayoría muy fuerte en todos los órganos de Caja Madrid, ya sea la Comisión de Control, el Consejo de Administración y la Asamblea General", destacó.
Blesa, por su parte, explicó que las "interferencias" que se produzcan en los órganos de gobierno de las cajas "no tienen nada que ver con el negocio, sino con intereses políticos". "Espero que en Caja Madrid sea pasajero y no se extienda a otras entidades".