Y es que, pese a tratarse de un torneo menor, la derrota ante Estados Unidos en semifinales, además de privar a todos de la final soñada ante Brasil, empañó en parte las últimas grandes actuaciones del equipo, dejando un poso de desencanto que ahora España quiere hacer olvidar, una vez devuelta a la realidad de que no existe selección invencible.
Ahora, con los contadores a cero, España inicia una nueva etapa que deberá concluir en el Mundial del próximo verano, pero, para ello, antes la eurocampeona deberá asegurar el billete para esa cita intercontinental. Precisamente este amistoso ante Macedonia será utilizado por los de Del Bosque como preparación para el doble compromiso clasificatorio de septiembre, donde la selección española, ante Bélgica y Estonia, quiere hacer que su presencia en Sudáfrica sea ya una realidad.
El técnico salmantino ha insistido en que no quiere desaprovechar ninguna de las fechas libres que deja el calendario para los compromisos internacionales y, por ello, pese a tratarse de un incómodo amistoso de verano, con los jugadores inmersos en giras de pretemporada con sus clubes, y sin mayor pretensión que la de que la Federación 'haga caja', Del Bosque ha optado por no hacer pruebas y por llamar al bloque habitual.
Así, es previsible que el seleccionador nacional apueste por el 'once' de gala, con las consabidas ausencias por lesión de Iniesta y Sergio Ramos. Arbeloa, Puyol, Piqué y Capdevila, con Casillas en la portería, tienen, por tanto, muchas papeletas para formar la zaga titular, con Xavi, Xabi Alonso, Cesc y Riera o Cazorla en el centro del campo y la indiscutible dupla Villa-Torres en ataque.
Reseñar también que a Federación ha pedido permiso a la UEFA para que todos los jugadores puedan salir al campo de juego del estadio Philip II de Skopje con la camiseta de España, el dorsal 21 a la espalda y el nombre de
Jarque. Un gesto que se sumará al emotivo y sentido minuto de silencio.
Cerca del Mundial
Enfrente, España encontrará a una selección de Macedonia, que, desde que se separara de Yugoslavia en 1990, nunca ha logrado la clasificación para una Eurocopa o un Mundial, algo que está más cerca que nunca de conseguir en un grupo en el que, con Holanda ya clasificada, se jugará la segunda plaza con Escocia.
Y es que el conjunto balcánico, tras la marcha del seleccionador Srecko Katanec a raíz de la derrota (4-0) contra Holanda, y la llegada a la absoluta del hasta ahora entrenador de la sub-21, Mirsad Jonuz, ha mejorado sus prestaciones y está muy cerca de cumplir su sueño.
Goran Pandev (Lazio), Igor Mitreski (Energie Cottbus) y el capitán Goce Sedloski (SV Mattersburg) son las estrellas de un equipo que sólo se ha enfrentado a España en dos ocasiones. Fue en 1995, en la fase de clasificación para la Eurocopa de Inglaterra, y en ambos choques la victoria (3-0 y 0-2) fue para el entonces combinado dirigido por Javier Clemente.
Habrá homenaje a Jarque
Además la UEFa ha dado luz verde para que la selección pueda rendir un sentido homenaje a Jarque. Los internacionales portarán brazaletes negros, saltarán al campo todos con la camiseta con el dorsal 21 y el nombre de Jarque, y antes del inicio del encuentro habrá un emotivo minuto de silencio.