El acto central del viaje será la beatificación del cardenal John Henry Newman: un intelectual y sacerdote anglicano que se convirtió al catolicismo en el siglo XIX y que terminó sus días como prelado de la jerarquía católica. El acto se celebrará en el aeropuerto de Coventry y será la primera beatificación de Benedicto XVI, cuya decisión de celebrar el acto da idea de su admiración por la figura de Newman y por su talla intelectual.
Los primeros detalles del viaje papal los han presentado en el Foreign Office los prelados responsables de las conferencias episcopales inglesa y escocesa -Vincent Nichols y Keith O'Brien- y el ministro encargado de la visita, el católico laborista Jim Murphy. Nichols ha saludado la visita como una ocasión "histórica", y ha dicho: "Esperamos que la presencia y el mensaje del Papa animen a todo el mundo a aspirar a una visión de la vida marcada por la verdad, la compasión y la confianza mutua".
Unas palabras recogidas por su colega escocés, Keith O'Brien, que ha dicho que el viaje debe fortalecer la cooperación entre el Reino Unido y la Santa Sede "en la lucha contra la pobreza y el cambio climático".
La visita estará marcada por las relaciones cada vez más tensas entre el Iglesia de Inglaterra y la Iglesia católica, que ha anunciado su intención de facilitar la conversión a aquellos sacerdotes anglicanos que quieran abrazar la religión de Roma. Un movimiento pensado para atraer a los descontentos con las políticas liberales del actual arzobispo de Canterbury, Rowan Williams.