Antes de Cristo y después de Cristo (aC. y dC.)
lunes 03 de mayo de 2010, 18:09h
Última actualización: sábado 15 de mayo de 2010, 18:09h
Ahora, con las mismas siglas, podremos decir antes de Correa y después de Correa; porque en cada intervención del señor Presidente señala que todo cambió cuando “subió” al poder la llamada Revolución Ciudadana con el emblema del Socialista del siglo XXI (que nadie sabe qué mismo es), sus colaboradores repiten el mismo casete.
La oscura noche neoliberal quedó atrás, la corrupción lo mismo, la partidocracia es un fósil que está inerme; los insultos, la descalificación del adversario, el canibalismo político ya no existe. La Constitución y las leyes no son violadas, se imparte justicia siguiendo el debido proceso, ningún juez es presionado en contra de ningún adversario; el Congreso, cambiado de nombre (vino nuevo en odres viejos), funciona respetando las minorías y jamás se aparta de la norma Constitucional, cumple a cabalidad sus dos obligaciones fundamentales: legislan con sabiduría y nos entregan las mejores leyes en beneficio de todos los ecuatorianos; se fiscaliza con firmeza “caiga quien caiga”, no importa si es adversario y con los amigos con más razón y rigor.
En el tema militar se han respetado leyes y reglamentos; ya no se apela a las triquiñuelas de antaño, ni a las piruetas jurídicas y se nombra al alto mando con estricto apego a las leyes y reglamentos que rigen la vida de los uniformados (me refiero a las ternas); aC. no hubo ningún triunfo militar, jamás se defendió la soberanía (especialmente para el actual Ministro de Defensa); dC. la seguridad y la defensa nacional están en las mejores manos, se defendió la soberanía con firmeza (ataque a Angostura), incluso se rompió relaciones diplomáticas con Colombia.
El IESS, y lógicamente el ISSFA y ISSPOL, ya no son caja chica de los gobiernos de turno, los aportes por parte del gobierno están al día; al ISSFA no se lo ha perjudicado expropiando los terrenos que tenía en Mapasingue y el gobierno le ha pagado lo justo.
La prensa goza de todas las libertades, lo mismo los periodistas pueden escribir sus opiniones y críticas al gobierno sin que haya ninguna retaliación, no hay medios del gobierno si no públicos que dicen la verdad y sólo la verdad; la propaganda es mínima casi no se hace sentir; las cadenas nacionales son raras y sólo sirven para informar de las actividades de mayor trascendencia.
Todo lo señalado, como puede palpar la ciudadanía, es inédito, por eso los historiadores deben y deberán escribir sus crónicas señalando: aC. y dC. (antes de Correa y después de Correa).