Al menos 412 personas han sido detenidas durante la noche del sábado por las protestas contra la Cumbre del G-20 que se celebra entre ayer y hoy en Toronto.
Contra los arrestados se presentarán cargos que van desde acusaciones leves por vandalismo a delitos como asalto contra agentes de la Policía, según informó Michelle Murphy, portavoz de la policía canadiense.
Murphy lamentó la noche "de protestas bastante turbias", a pesar de que las manifestaciones transcurrieron ayer de forma bastante pacífica. Sin embargo, grupos de enmascarados se separaron de la marcha principal e iniciaron una batalla campal contra los policías, rompiendo escaparates e incendiando al menos dos coches policiales.
Mientras, los líderes del G-20 permanecían a salvo en el hotel de lujo del centro de Toronto donde se celebrará la cumbre, cuyos alrededores han sido fortificados por las autoridades canadienses.
La Policía espera que las protestas convocadas para el domingo sean pacíficas, pero aseguran estar dispuestos para cualquier eventualidad. "Si estalla todo, como ayer, responderemos en consecuencia", afirmó Murphy.
Ayer sábado los antidisturbios emplearon gases lacrimógenos para controlar la situación. "Lo que vimos ayer (...) es un grupo de matones que decían tener diferencias de opinión contra las políticas, pero que eligieron la violencia para expresar esas supuestas diferencias", afirmó Dimitri Soudas, portavoz del primer ministro canadiense, Stephen Harper.