La senadora Norma Morandini denunció presiones de la Iglesia por su postura favorable al matrimonio gay
La senadora Norma Morandini denunció que recibió presiones de la Iglesia por su postura favorable a la reforma del código civil para permitir el matrimonio homosexual, un proyecto que se debate en comisiones de la cámara alta y podría convertirse en ley a mediados de este mes.
La legisladora por Córdoba del Frente Cívico y Social afirmó en declaraciones radiales que religiosos de su provincia le han presionado a través de cartas y que un sacerdote llegó a decirle que se fuera "al infierno".
Representantes eclesiásticos participaron durante las últimas semanas en reuniones de comisiones parlamentarias celebradas en todas las provincias para fijar su posición respecto al proyecto, aprobado en mayo por la Cámara de Diputados, y que también habilita la adopción de niños a las parejas del mismo sexo.
"Ojalá ellos dejaran que yo pueda hacer públicas las cartas", indicó la senadora a Radio 10.
"Yo le contesté a un pastor, que representa a varias iglesias, que me daba tristeza porque yo veía una velada extorsión en su carta y que yo había abrazado a los derechos humanos porque era lo más parecido a la idea del cristianismo de que somos todos iguales", añadió.
La Iglesia católica, que está llevando a cabo una fuerte campaña contra el proyecto, ha reclamado que se convoque a un plebiscito para conocer la opinión mayoritaria de la población.
El matrimonio entre personas del mismo sexo despierta posiciones divergentes, reflejadas en los últimos meses en multitudinarias marchas realizadas en la mayoría de las provincias del país, tanto a favor como en contra de la ley.
La polémica se trasladó a la Justicia, que autorizó el casamiento de al menos ocho parejas de homosexuales, aunque algunos de los enlaces fueron luego suspendidos por apelaciones de grupos religiosos.
En la actualidad, en Argentina sólo está permitida la unión civil entre personas del mismo sexo en cuatro ciudades, entre ellas Buenos Aires, que al aprobarla marcó un antecedente en el país y el primer reconocimiento de las parejas homosexuales en Latinoamérica