El jefe de gabinete Alberto Fernández, recomendó al cardenal primado Jorge Bergoglio, que estudie "un poquito" antes de hablar sobre la realidad socio-económica del país.
"No sé por qué Bergoglio habla así. Si estudiara un poquito podría darse cuenta de que cuando llegamos al gobierno la participación de los asalariados en el ingreso era del 35 por ciento y hoy es del 42 por ciento", dijo el funcionario.
"Antes teníamos el 60 por ciento de pobreza y hoy tenemos el 28 por ciento", apuntó en declaraciones a radios de Buenos Aires.
Fernández salió de esta manera al paso de unas declaraciones de la máxima autoridad de la Iglesia Católica local, quien durante la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, inaugurada el domingo en la ciudad brasileña de Aparecida, dijo que en Argentina hay "una inequidad escandalosa".
"Persiste la injusta distribución de los bienes, lo cual configura una situación de pecado social que clama al cielo y que excluye de las posibilidades de una vida más plena a muchos hermanos", destacó el religioso.
En respuesta, Alberto Fernández no sólo remarcó que todos los índices económicos han mejorado con la llegada al poder del presidente Néstor Kirchner, sino que indicó que "a veces es difícil explicar por qué un pastor de la Iglesia habla así".
Desde que asumió la Presidencia de Argentina, en mayo de 2003, Kirchner no le ha escapado a la polémica con la Iglesia.
El primer entredicho fuerte ocurrió en 2005, cuando el gobierno dispuso el desplazamiento del obispo castrense, monseñor Antonio Baseotto, quien había sugerido, mediante una cita bíblica, "tirar al mar" al ministro de Salud, Ginés González García, por su postura favorable a la despenalización del aborto.
Meses después Kirchner y la Iglesia se trenzaron en otra discusión después de que el Episcopado denunció el crecimiento en el país de la "desigualdad" y la "marginación".
El jefe del Estado acusó entonces a los obispos de tener una "visión sesgada" de la realidad argentina y dijo que estas expresiones parecían "propias de un partido político" más que de la Iglesia.
Kirchner también ha señalado a sectores de la Iglesia como cómplices de la represión ilegal ejercida por la última dictadura militar (1976-1983).
Aunque sin aludir directamente al gobierno, Bergoglio habló recientemente de métodos de "persecución" contra la Iglesia, como "la desinformación, la difamación y la calumnia".
"Nosotros estamos dispuestos a poner una mejilla, otra mejilla, el corazón y la espalda, siempre. Realmente es fácil decirlo y difícil hacerlo. A veces ni quienes predican el Evangelio lo hacen", sostuvo prácticamente en simultáneo Kirchner.