Escritos en libertad: Revisionismo autonómico
martes 25 de enero de 2011, 21:32h
Última actualización: martes 08 de febrero de 2011, 10:28h
Los partidos políticos se han lanzado a demonizar a las autonomías. En otro tiempo paradigma de la democracia y orgullo del desarrollo económico y social, hoy el llamado Estado de las autonomías aparece en el discurso de los partidos de ámbito nacional como uno de los problemas que lastran el futuro de España. Hablan y dicen que la situación es insostenible, que después de 33 años desde que la extinta UCD pusiera en marcha la configuración geográfica de las autonomías, el modelo se ha demostrado caro, despilfarrador y en gran medida inoperante. Los ciudadanos, curiosamente aplauden a estos políticos hasta ahora callados y los que temen perder su empleo hablan de la nefasta amenaza de la recentralización de España. Alguna encuesta habrán leído…
El PP ha ofrecido un pacto al PSOE para reformar las autonomías, un reto al que el presidente del Gobierno no ha respondido porque seguramente sospecha que el mensaje tiene trampa y que, en todo caso, no casa con su idea federal de España. Más allá de las cuestiones estrictamente políticas, lo que en estos momentos sustenta el debate e inquieta a los españoles es la traducción de la crisis económica y su relación con el gasto administrativo.
Rosa Díez, instalada en la comodidad de quien sabe que nunca tendrá responsabilidades de Gobierno, critica la duplicidad del gasto en cientos de organismos y empresas públicas que se superponen, se anulan o simplemente se estorban. En el Foro Quevedo, que organizan la Asociación de Periodistas de León, Paradores Nacionales y EFE, dijo que no tiene sentido alguno que en España hayamos multiplicado por 17 decenas de organismos. Hay que intervenir, seccionar quirúrgicamente este despilfarro, concluyó.
Este discurso hace poco hubiera sido tachado de conservador, incluso de responder a dictados de la ultraderecha. Hoy el revisionismo autonómico comienza a calar en la sociedad, que ya habla de suprimir coches oficiales y diputaciones provinciales.
Naturalmente, también existen voces discordantes. Gaspar Llamazares en el mismo Foro periodístico dijo que nos encontramos ante una argucia para recortar el gasto social. Dijo Llamazares que “no es por las comunidades autonómicas, a por lo que se va es por el Estado del bienestar”. Explicó que “la mayor parte del gasto de las comunidades autonómicas responde a las políticas sociales, así que su recorte encubre aspectos como el copago en sanidad, más enseñanza concertada y menos pública, la paralización de la Ley de Dependencia… O sea, más sufrimiento social”. El líder de Izquierda Unida cree que el Gobierno se ha apuntado con entusiasmo a la nueva teoría económica de la derecha: devaluar el Estado social ya que nuestra pertenencia a la Europa del euro impide una devaluación de la moneda.
En cualquier caso, la revisión autonómica que ahora toca la van a protagonizar los ciudadanos y no los políticos de oficio y beneficio, que han estado entretenidos durante muchos meses en modificar los diferentes Estatutos en un segundo bis de aquel famoso “café para todos” de los albores de la democracia. De nuevo les ha quedado entre amargo y ya está cortado. Vamos, para tirar por el fregadero.
Fernando Aller. Periodista.