Dávila se supera y llama "violento" a Rubalcaba
viernes 25 de marzo de 2011, 09:36h
Actualizado: 28 de marzo de 2011, 13:06h
Una costumbre muy patética en nuestro país es intentar -que una cosa es intentar y otra poder- ofender a los personajes públicos usando sus otros apellidos o sus apodos. A Zapatero le llaman "presidente Rodríguez" para ridiculizarle y a José Blanco, 'Pepiño'. Ahora le ha llegado el turno a Rubalcaba, al que Carlos Dávila, director de interesantísima 'La Gaceta', ha apodado ahora como "el ultra Pérez", en referencia a su primer apellido.
Entendemos que un personaje público, sobre todo un dirigente político, pueda generar mil y una críticas. Nos encanta, de hecho. Además, ellos saben que están sujetos a ese juicio público y mediático. Es lo sano en democracia. Pero cuando se trata de lanzar una campaña sin argumentos, llamando "ultra" y "violento" a un político sin más argumento que las ganas por meterse con su persona, es más que lamentable. Y el recurso de llamar a la gente con otro apellido que el que le representa, es el más pobre de todos. ¿Argumentarían también como que es adecuado llamar a nuestro gran poeta Lorca de esta otra forma: el poeta García? Lo dicho: lamentable lo de los medios de trinchera de este país.
________________________________________________________
- Anteriores Im-presentables:
Liz Taylor... ¿descanse en paz?
¿Un 11-M contra ZP por Libia?
A Berlusconi le da "pena" Gadafi
La ganadora de 'Gran Hermano 12' no sabe qué es la Península Ibérica
Las 'guerras' del lenguaje no sirven para hacerse entender
________________________________________________________
Éstos fueron los Im-presentables de las anteriores ediciones de nuestro Premio
________________________________________________________
ENVÍENNOS SU IM-PRESENTABLE
¿Tiene usted un im-presentable? Diariocrítico abre esta sección a la opinión de los lectores. ¿Tiene usted un candidato? Envíenoslo a este correo Im-presentable@diariocritico.com.
¿Quiénes son im-presentables para nosotros?
Pues gentes que sin duda merecedoras de respeto, que habitualmente se comportan con normalidad, pero que, ocasionalmente, hacen cosas im-presentables. Gentes conocidas, populares, que a veces se ‘pasan' unos cuantos pueblos. Pretende ser una sección amable. Una cosa es ser (ocasionalmente) im-presentable y otra merecer la condena de la sociedad por acciones repudiables y aborrecibles.