www.diariocritico.com

¿Mentir para ganar?

martes 17 de mayo de 2011, 14:29h
Actualizado: 18 de mayo de 2011, 09:52h
Esta es la impresión que dan, en general, todos los partidos políticos ante cualquier convocatoria electoral. Recurrir a la mentira, al engaño, a la falsedad, a la exageración, a la descalificación, a la promesa que incumplirán, todo para intentar ganar votos. Es un insulto a los ciudadanos. Pero los partidos políticos en un sistema democrático son imprescindibles. No estos partidos políticos concretos que tenemos, pero sí los partidos como representantes e instrumentos políticos de los diversos sectores y tendencias de la sociedad. Nos advierte el profesor Jiménez de Parga, presidente emérito del Tribunal Constitucional, que sin partidos políticos los grandes grupos de presión tendrían el campo abonado para imponer sus intereses sobre los sectores sociales, especialmente los más débiles. Lo que hace falta, pues,  es democratizar y regenerar los partidos políticos, para que no actúen como simples correas de transmisión al poder de aquellos intereses, o no se conviertan a si mismos en nuevos grupos de presión e intereses políticos propios desligados de los generales de la sociedad, como está pasando. La  cuestión es quién democratiza y regenera nuestros partidos políticos. Solo hay una respuesta: los ciudadanos. Los propios ciudadanos dando su voto a los partidos que crean más creíbles y honestos. A los que les inspiren más confianza, por más sinceros y honestos. Incluso aunque que no sean los que dicen defender más sus intereses personales, porque una cosa es decir y otra hacer. Y los que están dispuestos a decir y no hacer, como ya ha ocurrido tantas veces, les volverán a engañar: no cumpliendo o aliándose (para alcanzar el poder) con los que  no defienden sus intereses de ciudadanos. Si la honestidad y la sinceridad de los partidos –y sus personas- fueran los criterios por los que los electores les votaran, incluso por encima de los discursos, programas y aparente defensa de los intereses concretos individuales de los votantes, la vida política seria más sincera y honesta. Se mentiría manos para ganar más votos. Es, por tanto, también nuestra responsabilidad al ir a votar.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)

+
0 comentarios