Los trabajadores apuestan por mantener viva la negociación
Bosch mantiene el cierre en Alcalá
jueves 05 de julio de 2007, 18:31h
Actualizado: 10 de octubre de 2007, 11:36h
La empresa Robert Bosch mantuvo en la reunión celebrada con los sindicatos UGT y CC.OO. la decisión de cerrar la planta de Alcalá de Henares en enero de 2009 y se comprometió a ofrecer un proyecto de inversiones que garantice la viabilidad del centro de Aranjuez, a donde irían los trabajadores de Alcalá.
Según informó este jueves el representante del Comité de Empresa, José Miguel Polo, la empresa, que tiene 417 empleados en Alcalá, es firme en su decisión y se compromete a garantizar algunos derechos económicos, sociales y sindicales en el nuevo centro de trabajo, en Aranjuez.
Tras una larga reunión, la conclusión que han sacado los trabajadores es que a la espera de que les ofrezcan un plan de viabilidad del centro de Aranjuez, la oferta les parece "muy coja", porque si no hay inversiones y garantías del mantenimiento de los puestos de trabajo en Aranjuez, "lo demás sería inservible".
Desde el comité de empresa tampoco descartan la posibilidad de que este conflicto laboral se resuelva con un convenio urbanístico entre el Ayuntamiento de Alcalá de Henares y Robert Bosch para el traslado de la planta a una nueva ubicación, dentro del mismo municipio, y la recalificación de los terrenos de la fábrica a urbanos.
El conflicto de Robert Bosch Alcalá se abrió a comienzos de año, tras el anuncio de cierre de esta fábrica en enero de 2009 y, desde ese momento, los trabajadores han luchado, incluso con movilizaciones en Alemania, sede central de la firma, por el mantenimiento de esta planta en la ciudad complutense.
La oferta de Robert Bosch para los trabajadores consiste en el traslado de unos 220 trabajadores a la planta de Aranjuez (también algún traslado excepcional a la sede en Madrid, en la calle García Noblejas) y otras 150 prejubilaciones.
Sin embargo, los trabajadores apuestan por mantener viva la negociación porque consideran que la planta de Alcalá, dedicada a la fabricación de válvulas de inyección y filtros de combustible, "es viable".