martes 26 de julio de 2011, 11:16h
Actualizado: 29 de julio de 2011, 01:01h
Entente cordiale, amistoso juego de mus, amagar pero no dar, foto para la galería, comedia de situación, esperpento valleinclanesco, paripé mediático, juegos forales, engañabobos para incautos. Todo eso y poco más fue la tan anunciada reunión mantenida por espacio de hora y media en la sede del PSOE andaluz, en la sevillana calle de San Vicente, entre el candidato socialista a la Presidencia del Gobierno, Alfredo Pepunto Rubalcaba, y el presidente de la Junta de Andalucía y candidato a confirmar la renovación del puesto, José Antonio Griñán, Pepe para los compañeros y sin embargo amigos del partido. A algunos puede parecerle poco, pero, tal y como estaban las cosas de mal entre ambos dirigentes socialistas, me da la impresión que el encuentro entre los "enemigos íntimos" dio bastante de sí, Sobre todo para ellos, que volvieron a repartirse un pastel que aun se está cociendo en las cocinas de la alta política. Puede que sí, puede que no, lo más seguro es que quién sabe. Esa fue la respuesta de ambos a las numerosas preguntas de los periodistas sobre el posible adelanto electoral y la coincidencia o no de generales y autonómicas. Vamos, algo así como lo del "vivo sin vivir en mi...¡la gallina!", que nos hubiera dado igual que fuese una clásica rueda de prensa sin preguntas, de esas que tanto se estilan ahora entre la clase política, porque no hay mejor respuesta que la de evadir las preguntas y acabar no diciendo nada, que es lo que hicieron en Sevilla, Rubalcaba y Griñán. Para hacernos perder el tiempo hubiera sido preferible que el PSOE andaluz hubiese dado un comunicado oficial y aquí paz y después gloria.
Lo mejor de todo fue la definición que hizo el candidato socialista a la Presidencia del Gobierno sobre su colega andaluz, "Pepe Griñán -dijo P. Rubacalba- es probablemente la persona que más sabe de empleo de España". Ole, ole y ole. Apúntate un diez, Alfredo. Cuando Pepe Griñán fue ministro de Trabajo con Felipe González, España batió todos los records de parados. Me parece que sólo Manuel Chaves lo superó en estos. Ahora, como presidente de la Junta de Andalucía, los andaluces hemos superado la cota del millón de desempleados llegando casi al treinta por ciento de paro. Pues menos mal que Pepe es la persona que más sabe de empleo, porque si fuera la que más supiera de paro no me quiero ni imaginar dónde estaríamos. Todos, incluso los militantes socialistas, que ya es decir, haciendo cola en el INEM.
Eso sí, por promesas que no quede. Uno se queda de cuadros cuando oye las propuestas de Pepunto Rubalcaba para acabar con la crisis. Dice el muchacho que el Gobierno sacará del paro, de aquí a las elecciones, o sea de aquí a noviembre o a marzo, a nada más y nada menos que seiscientos mil jóvenes. En serio. ¿Cómo tienen la poca vergüenza de hacer públicas éste tipo de sandeces sin ponerse rojos? ¿Se puede ser tan cínico como llevar ocho años en el Gobierno y prometer ahora unas medidas para acabar con la crisis que ese mismo Gobierno se niega a aplicarlas? Uno no da crédito a lo que oye. Sobre todo cuando esas promesas se hacen en la tierra del paro, en la tierra donde el desempleo entre esos mismos jóvenes se acerca a caso el cincuenta por ciento. Uno acaba entediendo a los indignados cuando escucha a ciertos políicos, como éste, sin escrúpulos y sin el menos síntoma de conciencia social. Y, además, perteneciente a un partido que dice ser socialista. Acabáramos.