¡Menudo chupinazo de ZetaPé esta mañana! Cogió a casi todos digamos que con el paso cambiado y los calzones a media pierna. Menos mal que mis servicios de prensa estuvieron al quite y, naturalmente, despertaron a Damián, mi valet de chambre, a las ocho horas y treinta y nueve minutos de hoy. Total, que a eso de las once y media de esta mañana, en el momento de servirme la primera taza de té, fui convenientemente informado de que hubo algunas novedades en la junta de mayorales de España. salen unos y entran otros. Y es responsabilidad del Capataz Mayor de las Españas el realizar los ceses y nombramientos correspondientes.
Por lo demás, amadísimos, globalizados, megaletileonorisofiados y sanfermineados niños y niñas que me leéis, Pamplona estaba preciosa este mediodía. Ha sido todo un espectáculo lo del chupinazo. Las cámaras de televisión me han mostrado hasta la saciedad (bueno, y hasta el asquito, que hay que ver como se ensucian algunos y algunas) las rudas diversiones de las clases bajas. De haberse conocido esta especie de saturnal blanquirroja en la época del Imperio Romano, estoy seguro de que, en lugar del “pan y circo”, el César de turno hubiese ofrecido a la plebe el “chistorra y encierros”.
Bien, mañana es San Fermín... Y, claro, hay que hacer una concesión al folklore local, porque mis anfitriones pamploneses, después del maravilloso almuerzo inaugural de hoy, a la hora de la sobremesa, como que se han marcado el detalle de traerse un coro de cámara para que, a los sones del acordeón, el txistu y el tamboril, en Tonase la letrilla obligada, aunque, en esta ocasión, ha sido adaptada por mí a los nuevos tiempos que corren: “uno de enero // 23 de febrero// 11 de marzo // 14 de abril // Primero de mayo // 24 de junio // siete de julio, ¡¡San Fermín!!”... Ahora, durante todo este finde, se trata de que los encierros sean lo menos catastróficos posible, aunque, para mañana, mi buen amigo Luis Garralda de la Quadra-Salcedo, augura como una especie de tumultuosa melée en la curva de la calle Mercaderes y otra en el callejón de acceso a la plaza de toros pamplonesa.
Pese a todo, pequeñines/as míos/as, el próximo lunes, 9 de julio, se celebrarán dos encierros. El primero, a las ocho de la mañana, en Pamplona. El segundo, como sobre las diez y pico... En el primero habrá toros arropados por cabestros. En el segundo, habrá ministro (Jordi Sevilla) y ministras salientes (Carmen Calvo y Maria Antonia Trujillo), por un lado; y, por el otro, ministras (Elena Salgado y Carme Chacón) y ministros (César Antonio Molina y Bernat Soria) entrantes.
Y son estas dobles parejas, la de los ministros/as entrantes, los que se van a pasar todo el finde, junto a familiares, amigos y conocidos, cantando eso de “A La Moncloa hemos de ir// bien trajeaditos// bien trajeaditos// A La Moncloa hemos de ir// bien trajeaditos y con maletín”. Y es que los Sanfermines, una vez ha sonado el chupinazo, hay que vivirlos en toda su intensidad.