Una jornada analiza las posibilidades de negocio en el país oceánico
La Cámara alerta a los empresarios de un previsible 'boom' de la construcción e infraestructuras en Australia
martes 24 de julio de 2007, 17:24h
Actualizado: 10 de octubre de 2007, 11:36h
Sectores como los de transportes, nuevas tecnologías, agroalimentario, servicios financieros, inmobiliario y, previsiblemente, los de construcción y gestión de infraestructuras presentan en Australia grandes posibilidades de negocio para los empresarios madrileños. Así se puso de manifiesto en una jornada celebrada en la Cámara de Comercio de Madrid, en la que se analizaron las oportunidades de negocio e inversión en el continente oceánico. Se trata de un mercado atractivo por su apertura al comercio internacional, su dinamismo y su actitud positiva hacia el inversor extranjero.
Según el Anuario Mundial de la Competitividad, Australia es la economía mejor posicionada para convertirse en la más fuerte del mundo. A nivel global, se sitúa como el sexto país más competitivo de entre las 61 mayores economías mundiales, una clasificación basada en el crecimiento continuado del país, la baja inflación, la baja tasa de desempleo y la inexistente deuda del Estado.
De ahí el interés de la Cámara de Comercio por “informar ampliamente a los empresarios de la región de un mercado con posibilidades muy interesantes pero tan poco explorado por las empresas madrileños", explicó Salvador Santos Campano, presidente de la entidad cameral de durante la presentación de la jornada. La escasa incursión en la economía australiana carece de sentido, puesto que ésta se concentra en el sector servicios, que supone casi el 80% del PIB. Esta estructura "crea un indudable paralelismo con la economía madrileña y española, en la que los servicios es el sector más destacado", afirmó Santos Campano. De hecho, el peso relativo de los servicios en la economía española es del 66%.
Tras años de reformas institucionales y económicas, Australia se configura como una de las economías más flexibles del mundo desarrollado. Además, registra un crecimiento económico ininterrumpido desde hace 14 años. Se trata, pues, de una economía muy consolidada, "de las más avanzadas del mundo", señaló el presidente de la Cámara de Comercio, “gracias al impulso de sectores que suponen innovación y desarrollo”. Entre ellos, Santos Campano citó las telecomunicaciones, la biotecnología, o las energías renovables, sin dejar de lado actividades más tradicionales, pero muy apreciadas por los australianos, como son el calzado y la moda.
Base para implantarse en los mercados asiáticos
Por su parte, el embajador de Australia en España, Noel Campbell, animó a los empresarios asistentes a fomentar las relaciones comerciales con su país como puerta de entrada a los mercados asiáticos. Además, apuntó que pese a la distancia geográfica, Australia presenta unas pautas sociales y culturales similares a las europeas. Durante el encuentro, se expusieron las buenas perspectivas para determinadas inversiones en Australia: los sectores inmobiliario, agroalimentario, de tecnologías de la información, biotecnología, servicios financieros, energías renovables o turismo presentan posibilidades de negocio muy importantes para los empresarios madrileños.
También existen oportunidades en el sector de la construcción y gestión de infraestructuras, ya sea por licitación directa o por subcontratación a las empresas adjudicatarias de las licitaciones. Dado que los distintos gobiernos de Australia han gastado muy poco en inversiones en infraestructuras en los últimos años, se prevé un aumento importante en el número de concursos y concesiones.
Las exportaciones españolas se duplican en cinco años
Las exportaciones nacionales a Australia registraron un crecimiento del 96% entre los años 2000 y 2005. Los principales sectores de exportación son los automóviles, medicamentos, maquinaria, aceite de oliva, neumáticos, aparatos de telefonía, o azulejos, entre otros. Por comunidades autónomas, Madrid es la segunda región que más exporta a Australia, con exportaciones valoradas en 106 millones de euros.
Por lo que se refiere a las importaciones españolas de productos australianos, las principales partidas son carbón y metales (níquel y mineral de zinc), crustáceos, medicamentos, lana y material eléctrico.