www.diariocritico.com

OPINIÓN/Víctor Gijón

Gestos de distensión

Gestos de distensión

Bienvenidos sean los gestos evidentes de distensión puestos de manifiesto ayer en el primer encuentro entre el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, y el alcalde de Santander, Iñigo de la Serna, tras las elecciones del 27-M. La bronca por la bronca, el malhumor bilioso, las puñaladas traperas, todo ello tan frecuente en la pasada legislatura, dejan paso a la discrepancia razonada y razonable.
Pero los nuevos tiempos y los nuevos estilos no pueden ser, no son, goma de borrar que pueda aplicarse sin más a actitudes pasadas. Entre otras razones porque de aquellos polvos vienen ciertos lodos de hoy. Por ejemplo, el edificio Moneo. Dice el alcalde que si se retira el PSIR del Gobierno y se retoma la negociación el proyecto del nuevo edificio del Gobierno regional, que, recordemos, no fue idea del ejecutivo socialregionalista sino del PP, podría desbloquearse su construcción.

Pues bien, como el PSIR no fue, aunque los corifeos del PP lo presentaran así, un acto de agresión a la autonomía municipal sino medida de defensa de los intereses generales frente al arbitrismo del PP y su entonces representante en Santander, el ex alcalde Piñeiro, su retirada debería de venir acompañada por aplicación inmediata del informe favorable a la obra que el anterior alcalde guardó en un cajón por razones partidistas. Yo te doy y tú me das. Quid pro quo. Fuera PSIR, dentro informe técnico favorable. Sin más, pero sin menos.

Segundo asunto relevante: la vivienda. Tiene razón De la Serna: no se necesitan seis meses para convocar un concurso de ideas sobre La Remonta. Pero podía empezar por algo de autocrítica y reconocer el tiempo perdido por su predecesor en el cargo, de cuyo equipo de Gobierno formó parte el actual alcalde, presentando propuestas de jardines botánicos y otras estúpidas alternativas a la construcción de miles de VPO en la finca militar.

Tercer asunto: el Estatuto de Capitalidad. Creo que el documento de Pacto Local redactado por la Dirección General de Administración Local sería un buen punto de partida para desarrollar posteriormente la ley que regule la condición capital de Santander. Y al mismo tiempo deberían abrirse negociaciones con los ayuntamientos limítrofes para establecer acciones conjuntas en al área metropolitana configurado en torno a la capital de la región.

Y finalmente, sin duda interesante metáfora la de De la Serna sobre la ‘otra’ autovía Dos Mares, que uniría la bahía y el Cantábrico. Pero un túnel bajo la ciudad para comunicar las Estaciones y la Universidad es una obra de muy alto presupuesto. Por ello requiere, como primera medida, un análisis mucho más completo sobre criterios y planes de movilidad en la ciudad. Dejar el diseño futuro de las ciudades en manos de ingenieros de Caminos, Canales, Puertos y Túneles y de empresas de ingeniería, como es el caso de Apia XXI, redactora del proyecto de túnel en el marco de la renovación del PGOU, tiene algunos riesgos. Dejemos que urbanistas, sociólogos y demógrafos, entre otros profesionales, opinen de forma multidisciplinar sobre una obra de tanta envergadura antes de seguir adelante.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios