La ciudad de Madrid trata el cien por cien de las aguas residuales que genera gracias a ocho instalaciones que en su conjunto tienen capacidad para depurar 20.000 litros cada segundo, según recordó el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, durante la visita que realizó este martes a la planta depuradora del Lago de la Casa Campo.
La delegada de Medio Ambiente, Ana Botella, quien acompañó al alcalde durante la visita, destacó la importancia de este tipo de instalaciones que suelen pasar desapercibidas por parte de los ciudadanos.
“La depuración del agua es de las cosas más necesarias para la calidad de vida y las obras de este tipo suelen ser muy costosas económicamente, pero no son tan lucidas como otras infraestructuras porque no están a la vista”, aseguró la edil.
En concreto, la planta del Lago trata al año 3.650.000 metros cúbicos de agua, lo que permite depurar sus 164.883 metros cúbicos en 14 días, aunque si fuese necesario podría hacerse en 7. Así, esta instalación, cuyas obras finalizaron en 2004 y en la que se invirtieron casi tres millones de euros, permite mantener sus aguas limpias y con una calidad adecuada, según el Ayuntamiento. Eso sí, no llegan a estar cristalinas como aseguraba la nota de prensa facilitada.
El agua del Lago de la Casa de Campo procede del Arroyo Meaques y también, si con este aporte no es suficiente, del pozo de Batán. De esta manera, se evita recurrir al agua potable del Canal de Isabel II, según explicó el alcalde.
“Cuando uno está paseando por aquí le cuesta imaginar lo que hay abajo”, dijo Gallardón en referencia al diseño de la instalación, cuyos 80.000 metros cuadrados de superficie están construidos bajo tierra. De esta manera, “la instalación no es agresiva desde un punto de vista paisajísitico”, explicó.
El alcalde subrayó la apuesta del Ayuntamiento por la conservación de la Casa de Campo. Con el soterramiento de la M-30 y la avenida de Portugal “se ha conseguido que este gran espacio no se tropiece con la ciudad, sino que se encuentre con ella”. Además, gracias al cierre de la Casa de Campo al tráfico “se ha acabo con un uso indebido”, aseguró el regidor.
Por otra parte, Gallardón se refirió a la necesidad de convocar a los agentes económicos y a los ciudadanos para lograr un uso del agua más respetuoso con el medio ambiente. El objetivo del Ayuntamiento es que en 2012 se haya reducido su consumo un 12 por ciento respecto a lo previsto.