El grupo también reivindicó el atentado del pasado jueves en la ciudad de Batna en el que murieron 22 personas y más de un centenar resultaron heridas y que presuntamente iba dirigido contra el presidente del país, Abdelaziz Buteflika.
Al Qaeda en el Magreb remitió su comunicado en una web islamista. "Juramos ante Alá continuar sacrificando nuestras vidas hasta que dejéis de apoyar a los cruzados en su guerra, apliquéis los principios islámicos y detengáis vuestra guerra contra la religión de Alá", explica el grupo.
Anoche se unió a las condenas internacionales del último atentado el embajador de Francia ante la ONU, Jean-Maurice Ripert, presidente de turno del Consejo de Seguridad de la ONU, quien lamentó este "atroz ataque terrorista".
También reivindicaron el triple atentado suicida de abril y otro atentado con bomba de julio, cuando un suicida detonó un camión bomba en el interior de un campamento militar y mató a diez soldados. Los milicianos también mataron a varios extranjeros en ataques a menor escala.
Sobre el presunto atentado contra Buteflika, Al Qaeda explicó que el terrorista "llevó a cabo un ataque suicida con su chaleco de explosivos contra Buteflika durante su visita a la localidad, pero no pudo alcanzarle, se detonó entre miembros de la seguridad".