Inédito paso en Bolivia
Evo y las Fuerzas Armadas bajan el precio del pan
miércoles 19 de septiembre de 2007, 13:59h
Actualizado: 21 de septiembre de 2007, 05:04h
Evo Morales inauguró el primer horno industrial para que los militares elaboren pan para consumo masivo a precios reducidos como forma de combatir la inflación
Morales inauguró el primer horno industrial de pan en el regimiento Ingavi, de El Alto, donde próximamente se instalarán otros dos; cuatro más se ubicarán en unidades militares de La Paz, uno de ellos en el regimiento Colorados de Bolivia; 2 en Cochabamba y otros 2 en Santa Cruz.
En su intervención, el mandatario anunció que se impulsará la producción de trigo y por tanto de harina para que el país deje de depender de los grandes productores que comercializan esta materia prima, informó la agencia estatal ABI.
"Bolivia no es un país productor de trigo, pero estamos para ayudar a los productores de trigo y ojalá podamos dejar de depender de los países que lo producen", dijo Morales. También anunció que se instalarán 11 plantas procesadoras de quinua que también permitirá producir harina de alto contenido proteico.
Esta medida tomada por el gobierno apunta a reducir la inflación, que ya alcanzó el 6,4 por ciento en lo que va del año, cuando para todo 2007 estaba previsto que no supere el 6 por ciento.
Por su parte, El directivo de los panaderos, Nicasio Yujra, rechazó la iniciativa oficial aduciendo que es una "competencia desleal", porque las Fuerzas Armadas utilizan a soldados, informó el diario paceño La Razón.
En tanto, entidades representativas de los empresarios privados pidieron al Ejecutivo que cuide al sector productivo, que sea serio y responsable en su trabajo, que haga de Bolivia un país atractivo a las inversiones, y que cambie de actitud para "despolitizar la estrategia económica".
El presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), Roberto Mustafá, dijo que el gobierno debe "cuidar el aparato productivo, cuidar a la empresa privada nacional y no ahuyentar las inversiones, cambiar de actitud y hacer de Bolivia un país atractivo para los inversores".
"Si no tenemos inversiones no vamos a resolver nunca nuestros problemas", añadió, al explicar además que las medidas que el Ejecutivo está aplicando para reducir la inflación, como la apreciación del peso boliviano, está "fomentando la importación de bienes y al contrabando, en desmedro del sector productivo del país".
Asimismo, el titular de la Cámara Nacional de Exportadores (Caneb), Eduardo Bracamonte, pidió al gobierno "tomar en cuenta al sector empresarial en su conjunto -grandes, medianos y pequeños-, incentivar el desarrollo del sector productivo y trabajar de forma seria y responsable, y no de forma ligera".
Además, la Cámara de Exportadores de Chuquisaca expresó su preocupación por la "excesiva politización" de la estrategia económica nacional, al advertir de los daños que sufrirá en el corto plazo el aparato productivo nacional.
Según la agencia de noticias Fides, el exportador Gastón Heredia dijo que la agenda del Ejecutivo "pone énfasis en la relación política más que en la comercial, al suscribir acuerdos con países con escaso potencial de comercio, como Cuba, Irán o Nicaragua".
Por otra parte, el asesor principal de política ecónomica del Banco Central de Bolivia (BCB), Raúl Mendoza, afirmó que en la última semana creció en 10 millones de bolivianos la compra de UFV (Unidad de Fomento de Viviendas), un instrumento financiero cuyo valor se actualiza por el crecimiento de los precios.
El crecimiento del ahorro en UFV obedece también a la acelerada depreciación del dólar estadounidense frente al boliviano, mecanismo usado por el gobierno para reducir los niveles de inflación, impulsada por el fenómeno climático de El Niño y el encarecimiento de los productos alimenticios.