¡Que corra el champán!
miércoles 19 de septiembre de 2007, 14:02h
Actualizado: 21 de septiembre de 2007, 07:10h
Manuel Chaves, presidente del PSOE, amen de AndalucÍa, ha defendido en los desayunos de Europa Press que las últimas medidas del Gobierno central y el andaluz encaminadas a facilitar viviendas no son electoralistas. Naturalmente, Chaves no puede decir otra cosa, pero la realidad es la que es.
Verán, independientemente de que esas medidas puedan ser necesarias, justas, interesantes, etc, lo cierto es que se adoptan en plena campaña electoral. No hay día en que el presidente Zapatero no se saque un conejo de la chistera en forma de 'propuesta social' y la ponga en marcha de inmediato para que los ciudadanos lo tengan en cuenta a la hora de votar.
Y es que las encuestas, las de verdad, no auguran un triunfo claro del PSOE en las urnas, de ahí que Rodríguez Zapatero haya puesto en marcha todo este paquete de medidas sociales encaminadas sobre todo a movilizar, y conquistar, el voto del electorado joven, ese que es proclive a quedarse en casa porque suele pasar de política y políticos.
El PSOE sabe bien que ganó las últimas elecciones generales gracias a que en aquel momento acudieron a las urnas gentes que no son proclives a dejarse ver en los colegios electorales, amen de muchos ciudadanos que se sitúan en la franja del centro y que acabaron asqueados de las mentiras del Gobierno Aznar, empeñados en no reconocer la autoria del islamismo radical en el atentado de Atocha.
Por eso, la campaña del PSOE, en forma de medidas del Gobierno, por un lado está intentando templar su política territorial, para calmar al electorado centrista e incluso a buena parte del electorado progresista, y por otro cortejan a los jóvenes con el caramelo de facilitarles el acceso a la vivienda.
Como programa electoral no está mal, lo discutible es que de repente el Gobierno haya cogido carrerilla y se haya puesto a tirar de los Presupuestos Gnerales del Estado para su campaña electoral.
Como Cataluña es uno de los flancos débiles del PSOE, pues allá va una buena inyección de dinero, como los jóvenes se quejan de lo difícil que es acceder a una vivienda, allá que se les promete que las van a tener rauda y veloz.
Zapatero está convirtiendo la campaña electoral en una fiesta donde, metafóricamente, corren ríos de champán, para que todos estén contentos. Lo que está en juego es el poder, y cuando se trata del poder los políticos no se andan con bromas. Según Zapatero nuestro país se puede permitir ésto y más, pero el vicepresidente Solbes ha venido sugiriendo lo contrario. Claro que menudo papelón el del vicepresidente teniendo que avalar la fiesta al tiempo que se queja de lo mucho que cuesta.
Esto que hace Zapatero lo suelen hacer todos los gobiernos en los meses previos a las elecciones, sólo que al actual presidente, que va sobrado por la vida, está organizando una campaña a lo grande. No se conforma con invitar a refrescos o a algún cubata, ya puestos, que corra el champán.