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El pendón con el que Alfonso VIII conquistó Cuenca podrá verse en el Ayuntamiento
(Foto: Diariocrítico de Castilla-La Mancha)

El pendón con el que Alfonso VIII conquistó Cuenca podrá verse en el Ayuntamiento

Por primera vez se expone al público

jueves 17 de septiembre de 2015, 18:47h
El pendón original y restaurado con el que Alfonso VII conquistó Cuenca en 1177 será expuesta al público por primera vez en una de las salas del Ayuntamiento en horario de 9.30 a 13.30 horas este viernes y de 9.30 a 11.30 horas el lunes 21 de septiembre, justo antes del inicio de la suelta de vaquillas matinal.
El alcalde de Cuenca, Ángel Mariscal, acompañado del deán de la Catedral de Cuenca, Antonio Fernández, el archivero municipal, Miguel Jiménez, y la concejal de Cultura, Marta Segarra, ha presentado ante los medios de comunicación el resultado de los trabajos de restauración del Pendón, según ha informado en nota de prensa el Ayuntamiento.
Mariscal ha querido agradecer la iniciativa a Miguel Jiménez, archivero municipal, y al Obispado, "que es quien la custodia como así marca la tradición y que ha permitido enseñarla al público en esta institución municipal'.
Asimismo, ha indicado que se han elegido estas fechas precisamente por coincidir con la festividad de San Mateo. Por su parte, Jiménez ha querido aprovechar la ocasión para explicar y agradecer que "el resultado de la cuidada y minuciosa restauración de la pieza ha sido llevada a cabo por Luis Priego", profesor de la Escuela Superior de Restauración de Madrid y experto en la restauración del Patrimonio Diocesano y Municipal, y ha destacado que "lo ha hecho de manera gratuita".
Además, el archivero municipal ha preparado un folleto en el que queda explicada de forma detallada tanto el origen como el significado o el estado inicial y final de la reliquia. La misma está documentada desde el año 1551.
El pendón
En cuanto a la pieza, Jiménez ha explicado que es "frágil" por composición y antigua, y que fue viéndose deteriorada y menoscabada quedando reducida al fragmento que hoy se conserva. "La desidia y quizá alguna curiosidad mal orientada terminaron convirtiendo aquellos venerables restos en un rebujo alojado en el extremo del citado vástago de madera", ha dicho.
Así fue hallado en 1977 cuando, con vistas a la conmemoración del octavo centenario de la conquista de la ciudad, se procedió a inspeccionar la pieza procesional. Fue colocado entonces, extendido en la medida de lo posible, en un marco protegido con un cristal. Permaneció así guardado en un cajón de la sacristía de la catedral hasta 1990.
Una vez restaurada por Priego, el archivero municipal ha detallado que "tras ella, extendida del todo y ya sin arrugas, se perciben mucho mejor la textura y confección de esta reliquia histórica medieval".
Consta de dos piezas de color ocre cosidas y se observan asimismo otras costuras posteriores destinadas a remediar los desgarros que inevitablemente hubo de sufrir una fibra tan frágil en el transcurso del tiempo.
La dimensión actual del fragmento apenas permite hacerse idea del tamaño original del pendón. Destinado a ser tremolado en diversos lugares y circunstancias, no mediría menos de tres metros de largo por uno y medio aproximadamente de ancho. Lo que hoy resta debe suponer en hipótesis algo menos de la tercera parte de la pieza entera.
El fragmento restante ha sido fijado sobre un lino neutro y éste sobre un cartón pluma, albergado todo en una nueva urna donde ha de verse preservado, fuera del alcance del polvo u otros agentes agresores, ha señalado Jiménez. Finalmente, Una vez terminen las fiestas de San Mateo, la reliquia será custodiada de nuevo en la Catedral de Cuenca.
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