www.diariocritico.com

Susana Díaz también se pone de perfil

miércoles 14 de septiembre de 2016, 18:48h

Después de Felipe González, Susana Díaz y un amplio coro de varones socialistas parecen decididos a ponerse de perfil para evitar que les salpique demasiado las críticas por enfrentar claramente la negativa de la actual dirección del PSOE a facilitar el gobierno del otro. Guillermo González Vara, desde el PSOE extremeño, es el único que está enfrentando no sólo las críticas sino los insultos del sectarismo interno del PSOE. Toda una muestra de coraje político.

¿Y cuál es el pecado de González Vara? Simplemente plantear lisa y llanamente la responsabilidad del PSOE en cuanto al desbloqueo político e institucional del país. Sin vueltas ni enredos. Sin condiciones colaterales irreales para guardar la imagen. El PSOE debe abstenerse en la votación de investidura para dejar gobernar al PP, sin que ello signifique en absoluto coincidir con ese partido ni con su líder actual, Mariano Rajoy. Así de sencillo lo encara el socialista extremeño.

La retahíla de matices y sutiles condicionantes que ahora coloca Susana Díaz no son más que intentos de eludir la responsabilidad frontal en su partido. Díaz parece dispuesta a dar una de cal y otra de arena. Por un lado, afirma con rotundidad que Pedro Sánchez no debe aspirar a otra cosa que a liderar la oposición, pero, por el otro, asegura que es a Rajoy a quien corresponde “mover ficha”, en el sentido de dar un paso al costado y dejar que otro dirija el PP.

Al introducir esas cuñas, la dirigente andaluza entrega obvias concesiones al numantinismo de Pedro Sánchez. Porque la actual dirección del PSOE podría tomar la condición de la sustitución de Rajoy como indispensable para dejar gobernar al PP. Es decir, que se justificaría así mantener el bloqueo político. Díaz sabe tan bien como Sánchez que esa solicitud es una maniobra de distracción, porque nadie va a obligar a un partido a cambiar de candidato, sobre todo por petición ajena. Lo único que pretende evitar Susana Díaz es no perder plumas por su flanco izquierdo.

Algo semejante a toda esa serie de dirigentes socialistas que defienden a González Vara de las invectivas del círculo de Sánchez, pero sin mojarse respecto del fondo del asunto: apoyar el desbloqueo de la situación, dejando gobernar al otro, absteniéndose en la próxima sesión de investidura. Esa es la cuestión que no quieren enfrentar los dilectos partidarios de “abrir un debate” en el PSOE.

El problema es que esa posición diletante adquiere cada vez mayor gravedad, porque hoy Sánchez ha empezado a descubrir sus cartas. Donde antes dijo que él se veía únicamente como líder de la oposición, ahora dice todo lo contrario: que la única forma de formar gobierno es una alternativa al PP, reuniendo todas las fuerzas progresistas. Es decir, vuelta a empezar con el cuento. ¿Gobernar con el apoyo de Ciudadanos y Podemos? Imposible. ¿Gobernar con Podemos y los nacionalistas? Infumable. ¿Gobernar en solitario con solo 84 votos? Irresponsable.

Parece mentira que los dirigentes socialistas no vean con claridad que al cubrirse de subterfugios están cayendo en la misma falta de que critican a Sánchez: tentarse la ropa antes de defender el interés general. Por eso serán cómplices de la actual dirección del PSOE si vamos a unas terceras elecciones. Todos menos González Vara y los que decidan ponerse a su lado para desbloquear el país.

- Susana Díaz insinúa que el PSOE debería dejar gobernar a un candidato del PP distinto a Rajoy

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios