www.diariocritico.com

La guerra de bandas acaba con la ilegalización de los Latin King

miércoles 12 de diciembre de 2007, 17:42h
Actualizado: 21 de diciembre de 2007, 18:23h
Madrid vivió en 2007 un capítulo definitivo en la lucha contra el fenómeno y la violencia de las bandas latinas con una orden de disolución de los Latin King dictada por la Audiencia Provincial de Madrid. Además, once miembros de su cúpula fueron condenados a prisión, al igual que tres miembros de los Ñetas, que cumplirán 35 años por intentar asesinar a un Latin.
La orden de disolución fue dictada en junio tras un proceso judicial en el que se sentaron en el banquillo catorce supuestos miembros de la cúpula de la banda, trece de ellos de nacionalidad ecuatoriana, para los que el fiscal solicitó un total de 99 años y 3 meses de prisión para los acusados.

Once de ellos fueron condenados a penas de entre tres años y un año y cuatro meses de prisión por asociación ilícita; seis por ser considerados directores o dirigentes de la organización y el resto como miembros activos de la misma.

Entre los condenados se encontraba Eric Javier Velastegui, considerado el "Padrino" de la organización y que ya cumplía una condena de 21 años de cárcel por la violación de una mujer en 2003 en Madrid. Junto a él, José Fabricio Icaza, María Torres, Pablo Antonio Sánchez, Carlos Enrique Navas y Carlos Enrique Zúñiga fueron considerados dirigentes de la banda latina, mientras que Argelis Wilfrido Aguiño, Pablo Efraín Villegas, Geovanny José Cano y Denys Gary Piza fueron condenados como miembros activos.

Imagen del juicio a los Latin King.El ‘padre’ de los Latin King
Eric Javier fundó en Galapagar en febrero del 2000 la Sagrada Tribu América Spain (STAS) de la Todopoderosa Nación de los 'Latin Kings', con un estremecedor 'Manifiesto' fundacional, junto con el primer miembro de la banda, José Fabricio I.L., que ejercía el cargo de 'Príncipe', seguido de María Torres O., la líder de las 'Queens'.

Velastegui, líder y fundador de los 'Latin Kings' en España aseguró durante el proceso que su asociación prohibía “cualquier tipo de agresión física, verbal o moral" y añadió que fue creada "para ayudarse unos a otros”, dedicándose incluso "a limpiar parques".

Sus compañeros llegaron a negar que perteneciesen a la banda, pero un testigo protegido, antiguo ‘rey’ de la asociación y que declaró con la voz distorsionada tras un biombo, identificó a los acusados y afirmó que “muchas veces mandaban a gente a matar y agredir Ñetas”. Su testimonio fue determinante para su posterior condena.

Audiencia Provincial.Sienta precedente
El presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, consideró "altamente positiva" y "pionera" la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid que ordenó la disolución de los Latin Kings y recalcó que fue "un aviso a navegantes" para otros grupos violentos.

El abogado Jesús Garzón, que ejerció la acusación particular señaló además que la sentencia fue "suficientemente clara". "Toda persona 'Latin King' en Madrid ya es ilícita y puede ser condenada como tal", celebró el letrado, ya que la condena por asociación ilícita sirve desde ese momento como jurisprudencia para condenar a otras personas de la banda.

Ñetas condenados, pero no ilegalizados
En febrero, la Audiencia ya había condenado a tres Ñetas a 12 años de cárcel (36 en total) por su participación en el intento de linchamiento de dos miembros de la banda rival, a los que rodearon y clavaron cuchillos y destornilladores a la salida del metro de Sainz de Baranda en septiembre de 2005. Otros dos imputados fueron absueltos.

Los tres procesados deberían indemnizar a los dos Latin Kings agredidos, Danny Paul M.A. y José Fernando T.S., con 14.640 y 2.240 euros respectivamente. En esta ocasión el juez no dictaminó orden de disolución de los Ñetas al no quedar suficientemente probado “que la finalidad de la banda sea la comisión de delitos”.

Imagen de los tatuajes de un Latin King.Juicio a los Dominican Don’t Play
Pero, además de los Ñetas y los Latin King, la Justicia tuvo que ocuparse de otra banda, los Dominican Don’t Play (DDP). En mayo de 2006 la Policía detuvo a la calle Amparo de Lavapiés a cuatro integrantes de esta banda acusados de la muerte a cuchilladas y pedradas en la cabeza de Hugo Emiliano Guallichico, un joven ecuatoriano conocido como El Abuelo.

Su juicio comenzó en noviembre y la Fiscalía solicitó para ellos 21 años de prisión por un delito de asesinato y otro de asociación ilícita por su pertenencia a los DDP,  además de una multa de 3.000 euros y una indemnización de 90.954,14 euros a los padres del fallecido.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)

+
0 comentarios