Un 33% de mujeres rechazan puestos directivos por incompatibilidad en su vida familiar
lunes 24 de diciembre de 2007, 14:40h
La consejera de Familia y Asuntos Sociales, Gádor Ongil, aseguró este martes, en el marco del XXI aniversario de la Asociación de Familias y Mujeres del Medio Rural (AFAMMER) que se celebra bajo el título '25 años por la igualdad', que la sociedad desaprovecha la formación, preparación y la experiencia de las mujeres para ocupar altos cargos en el mundo laboral.
Ongil, que presentó la conferencia inaugural de la catedrática del Instituto de Estudios Superiores de Empresa (IESE), Nuria Chinchilla, destacó que la masiva incorporación de la mujer a los estudios y al mundo laboral ha transformado "profundamente" España, aunque lamentó que las mujeres tengan que abandonar en ocasiones su trabajo debido a la dificultad de conciliar la vida laboral y familiar.
Durante su intervención, la consejera de la Comunidad de Madrid calificó a AFAMMER como "referente" en la lucha por los derechos de la mujer y agradeció a esta entidad su labor en el "avance" de la sociedad a la hora de equiparar a hombres y mujeres.
Mientras, la profesora Chinchilla insistió en la dificultad de compatibilizar la vida laboral y personal debido a la "rigidez" que presentan las empresas actuales. La especialista reclamó una "mayor flexibilidad" para poder integrar ambos aspectos y criticó la "discriminación" de la mujer en la empresa por maternidad.
De hecho, Chinchilla apostó por la integración de la maternidad y la paternidad en el mercado laboral. Asimismo, criticó la actual tendencia de "separar el trabajo de la vida" e insistió en el "replanteamiento de un solo proyecto vital, que incluya el familiar y el laboral".
En este sentido, apuntó que el 33 por ciento de las mujeres españolas que pueden llegar a un puesto directivo rechazan la promoción porque la empresa no ofrece esa flexibilidad necesaria para conciliar su vida familiar y profesional.
Como solución, la catedrática insistió en la dirección por objetivos y no por presencialidad, y apuntó que España, aún trabajando el mayor número de horas de todo Europa, está en el tercer puesto por la cola de productividad.
Durante su intervención, Chinchilla afirmó que las mujeres realizan entre el 50 y el 80 por ciento de la producción, elaboración y comercialización de los alimentos en todo el mundo, tienen a su cargo el 70 por ciento de las microempresas y su esperanza de vida es mayor a la de los hombres. En concreto, las mujeres españolas tienen la mayor esperanza de vida, después de las japonesas, según la especialista.
El incremento en España de mujeres que han entrado en el mundo laboral desde hace 10 años ha sido del 67 por ciento. Sin embargo, este hecho ha tenido, según Chinchilla, ciertas consecuencias como es, por ejemplo, la baja natalidad española. "Hay en España 1,33 hijos por mujer en edad fértil y además, estos niños se educan solos, con la televisión y la consola, y son niños egocéntricos que llegarán en un futuro al mercado laboral sin humanidad, ni capacidad de compromiso ni de trabajo en equipo", añadió.
Finalmente, explicó otras consecuencias de esta "falta de conciliación de la vida familiar y laboral", como es el hecho de que cada tres minutos se produzca un divorcio en España, o el estrés. Asimismo, calificó la inmigración de "necesaria" tanto para la natalidad como para la economía española, e insistió en la necesidad de "saber integrar estos cambios".