MARZO PINTA BIEN PARA LOS NACIONALISMOS
Pues no, eso de que las expectativas del PP son ahora mejores en Catalunya, tras la separación del moderado Josep Piqué y el giro radical “españolista” no es lo que dicen las encuestas, al menos las que tienen los partidos locales. De acuerdo con las bases de datos recogidos, a las que ha tenido acceso este Off The Record, crece la intención de voto nacionalista de CiU, se mantiene la de ERC con muy ligera tendencia al alza, se recorta un poco, muy poco, la del PP, y se aprecia ya una tendencia al descenso del voto PSOE, muy focalizada en este último caso en el creciente rechazo personal a Montilla, probablemente por el visible bloque de las transferencias estatutarias. También en Euskadi las encuestas apuntan hacia resultados mejores de lo que se pensaba meses atrás para el PNV. De los llamados nacionalismos moderados, únicamente el canario CC afronta las urnas de marzo con malas perspectivas, entre uno y dos escaños, que le dejarían definitivamente sumido en las tinieblas parlamentarias del Grupo Mixto. No lo cree así su cabeza de lista, Ana Oramas, decidida a librar la batalla por tres escaños en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, pero lo mismo el PSOE que el PP van a por todas en Canarias, y los sondeos acusan la bipolarización, en perjuicio de CC, que intenta movilizar todos sus resortes locales para compensarlo, sobre todo después de que los socialistas canarios hayan dejado claro que no se cuente con ellos para hacer de compañeros de viaje si el resultado nacional de marzo aconseja un cambio de alianza en Canarias. Entre los nacionalismos menos moderados o más radicales, el BNG podría mejorar en uno o dos escaños su presencia en el Congreso.
CHISPAS, PERO NO INCENDIO, EN EL PP DE MADRID
La “batalla de Madrid” es tan emblemática y dura dentro del PP que las muy intencionadas intoxicaciones se multiplican y es muy difícil conocer la verdad porque en Génova se guarda un hermético silencio al respecto. ¿De dónde ha salido la presunta, solo presunta, información, que circula por todos los ambientes políticos y empresariales de Madrid, de que Esperanza Aguirre y Rodrigo Rato habrían pactado para la eventualidad de que Rajoy no consiga que el PP quede por delante del PSOE en número de escaños? Desde el entorno de Rato lo niegan rotundamente y recuerdan que, en esta fase de su vida, el antiguo vicepresidente y ex director del FMI “está en otras cosas” y que además, aficionado como es y demuestra su larga trayectoria política, a dar la cara, las conspiraciones no están en su estilo.
¿De dónde salen los rumores incómodos para Alberto Ruiz-Gallardón que han empezado a circular por Madrid? Es verdad que nadie piensa en Esperanza Aguirre, que es también persona más dada a ir de frente y a no morderse la lengua ni encargárselo a terceros cuando quiere decir algo, pero el entorno del alcalde observa con algo más que recelos al “número dos” de la presidenta madrileña, Ignacio González, de quien se dice que maneja todos los hilos políticos en la Comunidad. Lo curioso es que, al mismo tiempo, tirios y troyanos reconocen que ambos, Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón, son excelentes activos del PP, con gran tirón en segmentos electorales parcialmente complementarios. Alguien le comentó tiempo atrás a Mariano Rajoy: “Pues a mí, la verdad es que me gustan los dos”, y parece que Rajoy le contestó a la gallega: “Eso nos pasa a muchos”. Fuentes cercanas al presidente del PP dicen que está especialmente molesto por la publicidad dada a las tensiones entre la presidenta y el alcalde, ya que está decidido a llevar a Ruiz-Gallardón en su lista, pero también piensa que el PP regional no regateará un ápice de apoyo en la campaña en cualquier caso.