El Partido Popular se ha metido en terreno peligroso con sus declaraciones en las que ha puesto en duda todos los datos económicos que se han presentado en los últimos días. Bueno, todos menos, curiosamente, los del paro, que son los que mejor han servido al interés del PP y, también curiosamente, los únicos que teóricamente ofrece el Gobierno.
Primero fue el INE con la contabilidad nacional la que recibió las críticas de los populares, ahora el Banco de España y el conjunto del sistema financiero español. Siguiendo la política del ‘todo vale’, los ‘populares’ se han dedicado a sembrar la duda sobre los datos ‘no tan malos’ que se han publicado últimamente, pero de igual forma han metido a los bancos y cajas dentro de la guerra electoral.
Al INE le acusan de publicar un crecimiento económico demasiado elevado para la época de turbulencias en la que estamos y de posicionarse poco antes de las elecciones. Lo que no parece tener en cuenta el PP es que los últimos datos de contabilidad nacional publicados por el INE son del último trimestre del año, cuando la crisis no era tan patente como ahora.
También parece haber olvidado que el frenazo en la construcción, como el frenazo de cualquier otro sector de la economía, se nota, en su primera fase, en el empleo (lo que está ocurriendo ahora), y, posteriormente, afecta directamente al crecimiento. Así que, sin entrar a valorar si el INE maquilla o no los resultados, lo cierto es que el crecimiento registrado en el último trimestre (3,5%) no es tan disparatado como defiende el PP.
Le toca al Banco de España
Ahora le ha tocado el turno al Banco de España y al sector financiero español. Sobre el primero, los populares aseguran que está maquillando en sus análisis públicos la verdad sobre la situación económica.
Pero lo peor de todo, sin duda alguna, son las declaraciones realizadas este pasado miércoles por Eduardo Zaplana, en las que aseguraba que había entidades españolas que pasaban por dificultades económicas.
Unas declaraciones totalmente desafortunadas por parte del portavoz del PP en el Congreso por varias razones. La primera, por hacer saltar la voz de alarma entre los ciudadanos que viven con incertidumbre lo que está ocurriendo en el mundo financiero. En vez de tratar de tranquilizarlos, el portavoz ‘popular’ hace uso de ese ‘todo vale’ y, mientras unos buscan la tensión, él busca el terror.
También son desafortunadas sus palabras por llamar casi mentirosos a las entidades financieras y a sus principales patronales. Las primeras han presentado, en general, unos resultados buenos en el pasado ejercicio; las segundas han defendido la robustez del sector español en comparación con otros mercados europeos, principalmente el británico.
Así que las respuestas no se han hecho esperar. El presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), Juan Ramón Quintás, reiteró que “no hay ninguna caja en situación crítica o delicada”, calificó las palabras de Zaplana de “barbaridades” y le acusó de tratar de “intoxicar” al sector. Una respuesta similar a la dada por la Asociación Española de Banca (AEB), que asegura que las palabras del portavoz ‘popular’ son totalmente infundadas.