La presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, podría obligar al alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, a empezar el proyecto de reforma del Eje Prado-Recoletos desde el principio, si persiste en su intención de abordarlo por partes.
Ruiz-Gallardón anunció la semana pasada su intención de 'trocear' el proyecto Prado-Recoletos, tras conocer que la Comunidad le había exigido la declaración de impacto ambiental que le provocaría grandes retrasos en el inicio de las obras.El pasado jueves el Consistorio anunciaba el comienzo del proyecto con la reforma de la plaza de las Cortes y la glorieta de Carlos V en Atocha, dos enclaves que se encuentran fuera de la zona declarada Bien de Interés Cultural.
Sin embargo, fuentes del Ejecutivo han declarado que el alcalde, si persiste en su intención, se verá obligado a "empezar de cero" con el Plan Especial, ya que el proyecto siempre se ha presentado "como un todo" y, como tal se envió a la Comunidad de Madrid para que decidiera sobre el procedimiento a seguir.
De ocurrir esto, Gallardón no podría inaugurar la reforma antes de que concluya esta legislatura. Además, estas fuentes aseguraron que están convencidas de que el alcalde "se tiró un farol" cuando anunció el inminente comienzo de la reforma, ya que existen otras tres zonas dentro del proyecto declaradas de Bien de Interés Cultural (BIC): el recinto de la Villa de Madrid, el hotel Palace y la zona arqueológica 'Recinto Histórico de Madrid'. Al parecer, la reforma junto a las Cortes se vería afectada por la norma que rige la declaración del hotel Palace, mientras que la de la glorieta de Carlos V, por la de 'Recinto Histórico de Madrid'. Esto obligaría al alcalde a solicitar permiso a Patrimonio de la Comunidad para iniciar las obras.
Además, el Ayuntamiento también tendría que solicitar permiso al Gobierno central ya que en su entorno hay seis edificios de titularidad estatal declarados de interés cultural: el Congreso de los Diputados, el Ministerio de Agricultura, el Museo Etnográfico, la estación de Atocha, el antiguo hospital San Carlos y el Jardín Botánico.
Zona arqueológica
Además, cualquier actuación en la plaza de las Cortes y la glorieta de Atocha requiere la previa autorización de la Dirección General de Patrimonio Histórico al estar incluida en la zona arqueológica del recinto histórico de Madrid, regulada por el decreto 61/1993.
La reforma de la calle de Serrano se vería también afectada por las competencias de Patrimonio histórico. El tramo que va de Goya a la Puerta de Alcalá está incluido dentro del plan de reforma del eje y la Comunidad requeriría al Ayuntamiento que realizara un informe ambiental del proyecto. Además, Serrano está incluido en la declaración del recinto histórico de la Villa de Madrid y la Puerta de Alcalá está declarada BIC. Por último, los números impares de Serrano y la plaza de la Independencia están afectados por la declaración de zona arqueológica del recinto histórico de la Villa, por lo que cualquier actuación también necesita permiso.