Sobre la derivación del Ebro a Barcelona, Lamata destacó que le parece bien porque es lo que lleva haciendo la región desde hace treinta años.
El vicepresidente de Castilla-la Mancha, Fernando Lamata, dijo que la Junta trabajará para que en las Cortes Generales se apruebe en su actual redacción el proyecto de Estatuto de Autonomía, incluida la fecha de caducidad del trasvase Tajo-Seggura en 2015, porque antes de esa fecha ya no habrá agua que derivar al Levante.
Durante la rueda de prensa del Consejo de Gobierno, Lamata respondía así a la petición del PP regional al Ejecutivo autonómico para que aclare las alternativas que maneja, si el Parlamento de la Nación no acepta la disposición adicional que fija el fin del trasvase Tajo-Segura en 2015.
Con respecto a las declaraciones del PP del pasado fin de semana de que el Gobierno regional baraja diferentes opciones si no sale aprobada la disposición, Lamata indicó que el Ejecutivo autonómico "no va a dar lugar a que haya polémica con el PP" y añadió que tiene la intención de "ir de la mano con este partido para defender a Castilla-la Mancha y que el nuevo Estatuto de Autonomía sea el mejor", dijo.
"Vamos a trabajar con la convicción de que el actual redactado del Estatuto es muy bueno, incluida la fecha de caducidad del trasvase, porque antes de 2015 ya va a ser imposible trasvasar agua", aseguró.
El vicepresidente primero de la Junta afirmó que el Ejecutivo autonómico quiere "un estatuto de máximos, de primera división", como los que se han ido aprobando por las Cortes españolas, y al que también Castilla-la Mancha aspira y tiene derecho.
Añadió el vicepresidente que "de ahí no nos vamos a apartar y no vamos a entrar en polémicas con el PP", que espera "siga firme" en el acuerdo que en su día alcanzó con el PSOE para aprobar por unan imidad el proyecto de reforma del Estatuto en las Cortes regionales.
Fernando Lamata espera que los diputados en el Congreso se convenzan y asuman el nuevo Estatuto, pues el Gobierno de Castilla-la Mancha "no quiere derrotar a nadie ni quiere sr derrotado", sino que todos ganen con un Estatuto que "significa fortalecer a Castilla-la Mancha", y por tanto, a España.
El vicepresidente reiteró las razones por las que desde Castilla-la Mancha se defiende poner fin al trasvase Tajo-Segura en 2015, como la falta de agua en los pantanos de la cabecera del Tajo, donde actualmente hay 258 hectómetros cúbicos, sólo dieciocho más del límite no trasvasable.
"Va quedando claro que el trasvase Tajo-Segura no va a tener sentido", pues "no va a quedar agua para derivar", dijo Lamata, quien añadió que "ese es el tema de fondo y lo demás son florituras".
Lamata también criticó a los presidentes valenciano y murciano, Francisco Camps y Ramón Luis Valcárcel, respectivamente, quienes han anunciado movilizaciones para reclamar el trasvase del Ebro después de aprobarse un abastecimiento de emergencia a Barcelona con agua de ese río.
El vicepresidente consideró que estos dirigentes autonómicos agiten "fantasmas" y promuevan la división entre regiones cuando sus comunidades llevan treinta años recibiendo agua que se manda desde Castilla-la Mancha no sólo para beber, sino también para su desarrollo económico.
"A mí se me caería la cara de vergüenza", dijo Lamata, quien recordó que el Gobierno regional nunca se ha opuesto a que se envíe agua para beber, aunque discutió que vaya agua al Levante para su desarrollo económico mientras a Castilla-la Mancha se le niegan adjudicaciones de agua para nuevos desarrollos industriales.
El vicepresidente del Gobierno regional dijo que "en Castilla-la Mancha queremos desblindar los ríos", que aseguró "están blindados en Valencia y Murcia", donde históricamente vienen haciendo uso del trasvase.
"Derivación del Ebro"
Respecto a la derivación de agua del Ebro para abastecer a Barcelona, Lamata indicó que no va a entrar "en la terminología" con que se alude a esa "derivación de emergencia", denominada también por algunos trasvase, y afirmó que a la Junta le parece bien porque "es lo que llevamos haciendo nosotros desde hace treinta años con mucho gusto porque el agua es de todos y todos tienen derecho a beber". Para Fernando Lamata, en situaciones extraordinarias, como la que atraviesa ahora en Barcelona, hay que dar "soluciones extraordinarias"
Respecto a la demanda de Asaja de que el Gobierno de Castilla-la Mancha promueva una manifestación en defensa del agua en la región, Lamata contestó que a los dirigentes agrarios "no les falta razón" en sus quejas.