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A la misa oficiada por Rouco Varela asistieron Zapatero, Aznar y Felipe González

Los reyes presiden el emotivo funeral de Estado por Calvo-Sotelo celebrado en La Almudena

Los reyes presiden el emotivo funeral de Estado por Calvo-Sotelo celebrado en La Almudena

miércoles 07 de mayo de 2008, 18:25h
Actualizado: 09 de mayo de 2008, 14:09h
La Familia Real presidió este jueves el funeral de Estado celebrado en la catedral de la Almudena en memoria del ex presidente del Gobierno Leopoldo Calvo Sotelo, fallecido el pasado 3 de mayo a los 82 años en Madrid, y al que asistieron más de mil personas.
   Don Juan Carlos y Doña Sofía estuvieron acompañados por los Príncipes de Asturias y las Infantas Elena y Cristina en un acto al que también acudieron las máximas autoridades del Estado, encabezados por el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, los presidentes del Congreso y el Senado, José Bono y Javier Rojo, entre otros.

Entre los más de mil asistentes al funeral se encontraban también todos los ministros del Gobierno a excepción de la titular de Fomento, Magdalena Álvarez, ex presidentes del Gobierno como Felipe González y José María Aznar, varios presidentes de Comunidades Autónomas y ex ministros o consejeros de Estado, así como 80 familiares de Calvo Sotelo, 216 invitados por la familia, 120 personas del cuerpo diplomático y hasta 300 personas anónimas, que se situaron al final de la nave central de la catedral, ya que se trataba de un acto público.

Himno nacional

   Los miembros de la Familia Real llegaron al templo de la Almudena minutos antes de las ocho de la tarde. En la escalinata, fueron recibidos por el presidente del Gobierno y su esposa, Sonsoles Espinosa. El Himno Nacional fue interpretado, con todos los asistentes en pie y vestidos de riguroso luto, tanto a la llegada como a la salida de los Reyes.

   La misa, que comenzó puntualmente, fue oficiada por el arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal, Antonio María Rouco Varela, y concelebrada por el Nuncio Apostólico en España, Manuel Monteiro de Castro, y por el obispo auxiliar de Madrid, Fidel Herráez.

   En su homilía, Rouco destacó de Calvo Sotelo su dedicación "por entero" al "servicio de su pueblo y de su patria fuesen cuales fuesen las dificultades del momento, incluso en las más dramáticas, cuando la lealtad, esa virtud tan ligada a la auténtica verdad de lo humano, se pone a prueba". "Su adhesión a una concepción cristiana del hombre, de la sociedad y del mundo, en medio de todas las oscuridades de la frágil existencia humana, le distinguió siempre", subrayó.

   Asimismo, tras enfatizar el camino "del amor cristiano" que guió su vida, Rouco reiteró que la vida de Calvo Sotelo estuvo guiada en todas sus facetas por el "amor-ágape" que, según dijo, es el "amor de obligación desprendida y desinteresada y sacrificada entrega".

   Don Juan Carlos y Doña Sofía siguieron la ceremonia desde dos tronos situados a la derecha del altar mayor de la Almudena. A la izquierda del Rey, se sentaron Don Felipe y Doña Letizia, la Infanta Elena y los Duques de Palma.

Amplia representación política

   Al funeral del primer presidente fallecido del reciente periodo democrático asistieron los ex presidentes González y Aznar. El primero llegó a la catedral acompañado por el Alto Representante de la Unión Europea para la Política Exterior y de Seguridad Común, Javier Solana, que se sentó en la primera fila de autoridades junto a la presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas, el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Francisco José Hernando, y los vicepresidentes del Gobierno María Teresa Fernández de la Vega y Pedro Solbes.

   Detrás de Zapatero, Bono y Rojo, se sentaron en la misma bancada, de derecha a izquierda, Ana Botella, José María Aznar, Carmen Romero y Felipe González. En el momento de darse la paz, la mujer del ex presidente socialista se dirigió tanto a Aznar como a su esposa, pero sin embargo no hubo ningún tipo de saludo ni de intercambio de palabras entre ambos ex jefes del Ejecutivo.

   Un poco más atrás de ellos, se situaron el presidente del PP, Mariano Rajoy, y su esposa, Elvira Fernández. Rajoy encabezó una amplia representación del PP, entre los que se encontraban la portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, o Pío García Escudero, Manuel Fraga, Ana Pastor, Luisa Fernanda Rudi y Adolfo Suárez Illana, hijo del ex presidente Adolfo Suárez. También asistió, sentado detrás de Rajoy, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón.

   Entre los numerosos presidentes autonómicos destacaban la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, el de Andalucía, Manuel Chaves, el de Aragón, Marcelino Iglesias, el de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, el de Galicia, Emilio Pérez Touriño, el de Castilla-La Mancha, José María Barreda, o el de Navarra, Miguel Sanz.

Emotiva despedida de los reyes

   Tras el funeral, la Familia Real se despidió uno a uno de los familiares de Leopoldo Calvo Sotelo. Tanto el Rey como la Reina tuvieron palabras de consuelo para la viuda del ex presidente, Pilar Ibáñez, así como gestos cariñosos con los nietos y sobrinos.

   El funeral de Estado por el ex presidente Calvo Sotelo es el primero celebrado tras el que tuvo lugar también en la catedral de la Almudena con motivo de los atentados del 11-M en Madrid.

   Calvo Sotelo fue enterrado en Ribadeo (Lugo) el pasado lunes después de que en la víspera, se le rindiera homenaje con honores de Estado en el Congreso de los Diputados, donde se instaló la capilla ardiente.


Biografía de Calvo-Sotelo

   Leopoldo Calvo Sotelo y Bustelo, nació en Madrid en 1926, fue presidente del Gobierno en los años 1981 y 1982, pero no fue elegido en las urnas, sino que sustituyó a Adolfo Suárez tras la dimisión de éste y fue sustituido por Felipe González.

   Ingeniero de Caminos, Calvo Sotelo ostentó la presidencia de Renfe entre 1967 y 1968 y fue procurador en Cortes en representación de los empresarios del Sindicato de Industrias Químicas en 1971. Durante el primer Gobierno de la Monarquía --entre diciembre de 1975 y julio de 1976--, ocupó el cargo de ministro de Comercio, mientras que durante los Gobiernos de Alfonso Suárez se encargó de las carteras de Obras Públicas, Relaciones con la Comunidad Europea, además de ser vicepresidente segundo encargado de Asuntos Económicos.

   Tras la dimisión de Suárez, fue investido presidente del Gobierno, aunque necesitó de una segunda votación en el pleno del Congreso, que le otorgó el cargo el 25 de febrero de 1981, dos días después de que el intento golpista del teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero interrumpiera la segunda votación de la investidura del candidato.

   Fracasada la intentona golpista, la sesión de investidura continuó el 25 de febrero y el candidato obtuvo la mayoría absoluta. De esta forma, Leopoldo Calvo Sotelo se convirtió en el primer presidente tanto en no ser elegido a través de las urnas como en necesitar una segunda votación para su elección. Durante su mandato, una de las decisiones más destacadas que tomó fue la entrada de España en la OTAN.

   Leopoldo Calvo Sotelo fue presidente del Ejecutivo hasta 1982, año en el que se produjo la victoria electoral del PSOE. Después, fue elegido miembro de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa en 1983 y eurodiputado en 1986, integrado en el Partido Popular Europeo.

   Calvo Sotelo estaba casado con con Pilar Ibáñez-Martín Mellado, hija del que fuera ministro de Educación en uno de los gobiernos del dictador Francisco Franco, José Ibáñez-Martín, y tiene ocho hijos: Leopoldo, María del Pilar, Juan Víctor, Pedro José, Víctor María, José María, Andrés y Pablo.
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